
Conchi es el mejor ejemplo de que los hábitos sencillos pueden ser definitivos cuando hablamos de longevidad
Con 101 años y una energía que ya quisieran muchos a los 60, Conchi se ha ganado el cariño de miles de personas gracias a su forma de entender la vida: sencilla, tranquila y llena de optimismo. Y es que cada vez que interviene en alguno de los vídeos de redes sociales del cardiólogo Manuel de la Peña comparte sus experiencias reales y consejos para llegar a esa edad tan llena de vida.
En una entrevista del doctor, la centenaria contó cuáles han sido los hábitos que, según ella, le han ayudado a mantenerse fuerte y vital con el paso de los años y aseguraba que su alimentación siempre ha estado basada en platos tradicionales como los garbanzos, sopas caseras o verduras cocinadas de forma simple y asegura no haber abusado nunca de embutidos ni comidas muy grasas.
Y la ciencia parece darle la razón. Diferentes estudios han relacionado las dietas ricas en proteínas vegetales, como las que aportan legumbres tipo garbanzos o lentejas, con un menor riesgo de mortalidad y una mejor salud cardiovascular. Además de ser saciantes, estos alimentos contienen fibra, antioxidantes y minerales que ayudan a proteger el organismo frente al envejecimiento.
No es casualidad que las legumbres estén presentes en la dieta habitual de muchas de las llamadas Zonas Azules, lugares del planeta donde alcanzar los 90 o incluso los 100 años con buena salud es mucho más frecuente. En estas regiones, la alimentación sencilla y basada en productos naturales forma parte del día a día. El investigador Dan Buettner, experto en longevidad y creador del concepto de Zonas Azules, destaca especialmente alimentos como los frijoles, los garbanzos o las alubias por su capacidad para mejorar la salud intestinal.
Gracias a su alto contenido en fibra, favorecen la producción de ácidos grasos de cadena corta, fundamentales para alimentar las bacterias beneficiosas del microbioma. Además, son ricos en antioxidantes y nutrientes asociados a un envejecimiento más saludable, de hecho, Buettner asegura que consumir un par de tazas de frijoles al día podría estar relacionado con hasta cuatro años más de esperanza de vida.
Al final, la historia de Conchi no es más que una muestra de que llegar a los 100 años con vitalidad depende en gran medida de de hábitos sencillos mantenidos durante décadas. Comer de forma saludable, mantenerse activa, cuidar la mente y afrontar la vida con optimismo parecen seguir siendo algunas de las claves más poderosas para envejecer mejor. Y aunque la genética influye, cada vez más estudios coinciden en que el estilo de vida puede marcar una gran diferencia en cómo llegamos a la vejez.
Fotografías | @danbuettner, @doctormanueldelapena
En Trendencias | El experto en longevidad Dan Buettner dice que hay que comer solo dos veces al día si queremos vivir 100 años
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario