
El funcionario explica que diciembre es el mejor mes para jubilarse de forma anticipada
Durante décadas, vemos la jubilación como una meta lejana al final del horizonte en la que apenas piensas. Pero cuando pasas de cierta edad, la jubilación deja de ser algo abstracto para convertirse en algo cercano. Y es en ese momento cuando comienzan a surgir dudas sobre lo que cobraremos, si con el plan de pensiones que tenemos nos llegará para mantener el nivel de vida, si los cambios en el sistema nos obligará a jubilarnos más tarde, o en qué momento nos conviene abandonar el mercado laboral.
En algunos casos, hay personas que querrían jubilarse antes de llegar a la edad legal por distintas causas, y la jubilación anticipada es la vía que contempla la ley para esos casos. Pero dentro de esa opción, hay una decisión que poca gente se plantea con suficiente calma: el momento exacto en que se solicita.
Y ese detalle puede importar más de lo que parece. Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social, ha explicado en su canal de Youtube cuándo y cómo hay que dar el paso de jubilarse.
Los tipos de jubilación anticipada y sus requisitos
Antes de hablar de fechas, conviene tener claro en qué situación se está. La jubilación anticipada involuntaria—cuando el cese laboral no ha sido por decisión propia— permite adelantar la jubilación hasta cuatro años respecto a la edad ordinaria. Para acceder a ella, se necesitan al menos 33 años cotizados, llevar seis meses como demandante de empleo y que el cese se haya producido por alguna de las causas recogidas en el artículo 207 de la Ley General de la Seguridad Social.
La voluntaria, en cambio, solo permite adelantar dos años, exige un mínimo de 35 años cotizados y que la pensión resultante supere la pensión mínima garantizada para mayores de 65 años según la situación familiar de cada uno. En ambos casos, se aplican coeficientes reductores en función de los meses que se adelanta el retiro, lo que penaliza de forma permanente el importe de la pensión.
Diciembre, el mes clave según Alfonso Muñoz
Dados esos descuentos, elegir bien el momento de jubilarse cobra una importancia especial. Y Alfonso Muñoz tiene una respuesta clara al respecto: "Un buen momento suele ser el mes de diciembre. ¿Por qué? Porque todas las pensiones cuyos hechos causantes sean antes de que termine el año se revalorizarán al año siguiente conforme al IPC. Si te jubilas el 31 de diciembre, a partir del día siguiente a tu pensión se le aplicará la subida y, por tanto, el importe podría ser superior al que te hubiese correspondido si te hubieses jubilado meses más tarde", explica el funcionario.
Dicho de otra manera: quien se jubile el 31 de diciembre entra directamente en el ciclo de revalorización anual, mientras que quien lo haga en enero o más tarde deberá esperar hasta el año siguiente para beneficiarse de esa subida. El efecto varía según el porcentaje de revalorización de ese año concreto, pero la lógica es la misma.
Un apunte para quienes cobran prestación por desempleo
Muñoz añade otro matiz relevante para quienes estén percibiendo una prestación contributiva por desempleo y se planteen jubilarse de forma anticipada. En ese caso, el SEPE cotiza por el trabajador "más o menos lo mismo que si estuvieras trabajando", según sus palabras.
Por eso, recomienda agotar primero la prestación contributiva antes de solicitar la jubilación anticipada voluntaria: así se aprovechan esas cotizaciones adicionales, lo que puede mejorar el cálculo final de la pensión.
Fotografías | Alfonso Muñoz, Freepik, prostooleh para Freepik
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