Si estás pensando en jubilarte antes de tiempo, es importante que estudies bien la situación antes de tomar una decisión
Aunque siempre hay personas a las que les invade un sentimiento de pérdida de identidad, lo cierto es que la mayor parte de la gente tenemos unas ganas locas de jubilarnos para poder olvidarnos del despertador y disfrutar de tiempo libre de verdad , viajar sin depender de las vacaciones de verano o dedicar más tiempo a la familia y a nuestros hobbies. Ese deseo es tan fuerte que muchas personas incluso se plantean adelantar su retirada laboral y optar por la jubilación anticipada. Una opción que puede parecer atractiva, pero que puede suponer una merma importante en la pensión que vas a cobrar por culpa de los coeficientes reductores.
Aún así, mucha gente se plantea apostar por esta modalidad si están cobrando el subsidio para mayores de 52 años, o si están viviendo una situación infernal en entornos laborales tóxicos o estresantes, o si están al frente de pequeñas empresas que tienen problemas económicos. De hecho, en estos momentos, hay más de 2 millones de españoles cobrando pensiones reducidas por haber abandonado antes de tiempo el mercado laboral.
Esas situaciones llevan a muchas personas a plantearse si merece realmente la pena jubilarse antes aunque la pensión sea menor, o es mejor aguantar hasta la edad ordinaria para cobrar más. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, ha abordado esta cuestión en un vídeo en su canal de YouTube en el que desglosa, con cifras concretas, cuándo compensa realmente cada opción. Y su respuesta, aunque matizada, es bastante clara: a partir de los 75 años de edad es cuando compensa económicamente no haber solicitado la jubilación anticipada.
El caso práctico: subsidio para mayores de 52 años frente a jubilación anticipada
Muñoz Cuenca plantea el caso de un trabajador que está cobrando el subsidio para mayores de 52 años y se encuentra a dos años de su jubilación ordinaria. Es una situación más frecuente de lo que parece, y en la que la decisión tiene un impacto directo y duradero en los ingresos futuros.
El subsidio para mayores de 52 años tiene una cuantía aproximada de 480 euros mensuales, sin pagas extra. Aunque la cantidad es modesta, esta prestación tiene una ventaja importante: cotiza para la jubilación. En 2026, el subsidio cotiza por el 125% de la base mínima de cotización, lo que supone aproximadamente 1.726 euros mensuales.
El problema es que mientras el trabajador cobra 480 euros al mes esperando, la jubilación anticipada le daría acceso a una pensión bastante superior. Tomando como base un ejemplo técnico, un trabajador que se jubila dos años antes de tiempo podría percibir una pensión de 1.300 euros mensuales. Si decidiera esperar a la edad ordinaria para cobrar 1.550 euros —250 euros más al mes—, durante esos dos años de espera solo recibiría el subsidio.
La diferencia en el corto plazo es contundente. Con el subsidio se percibirían 11.520 euros en dos años, mientras que con la jubilación anticipada el trabajador ganaría 24.800 euros más durante ese mismo periodo.
El punto de equilibrio está en los 75 años
Entonces, ¿dónde está la trampa? En que la pensión anticipada es permanentemente inferior a la ordinaria, y esa diferencia mensual de 250 euros va acumulándose. Según los cálculos presentados por Alfonso Muñoz, harían falta unos 99 meses —algo más de siete años— para recuperar esa diferencia acumulada de unos 25.000 euros.
Teniendo en cuenta la pensión media en España, Muñoz Cuenca sitúa el punto de equilibrio en torno a los nueve años. Es decir, esperar a la jubilación ordinaria solo compensa económicamente a partir de los 75 años.
Dicho de otra forma: quien se jubile anticipadamente y muera antes de los 75 habrá salido ganando. Quien viva más allá de esa edad, habrá perdido dinero respecto a haber esperado. Y, dado que la esperanza de vida en España supera los 83 años, el cálculo no es tan sencillo como parece.
No existe una respuesta universal
Muñoz insiste en que no existe una solución universal. La decisión depende de tres variables: la base de cotización, los años trabajados y la situación personal de cada trabajador. Por ello, recomienda realizar siempre dos simulaciones oficiales, una para la jubilación anticipada y otra para la ordinaria.
Su valoración práctica, basada en su experiencia profesional, es la siguiente: si faltan dos años para la jubilación ordinaria, generalmente interesa pedir la jubilación anticipada; si falta un año, la situación es más compleja y requiere hacer los números del caso concreto; si solo faltan seis meses, normalmente compensa seguir con el subsidio y jubilarse en la fecha ordinaria.
En definitiva, una regla general que conviene conocer, pero que no exime de hacer los cálculos propios. Lo mejor es calcular cuánto cobraré de pensión cuando me jubile según los años cotizados y la edad de jubilación, haciendo una simulación de jubilación que se puede solicitar directamente a la Seguridad Social o a través de su sede electrónica.
Fotografías | Alfonso Muñoz, Freepik, Freepik
En Trendencias | Cuándo la mili se puede computar para que cuente para adelantar tu jubilación
En Trendencias | Si eres autónomo y has cotizado a la Seguridad Social, esto es lo que vas a cobrar de pensión
En Trendencias | No hace tanto lo de jubilarse a los 70 era ciencia ficción. Ahora es una realidad que está cada vez más cerca
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario