Llevo dos meses tomando kéfir. Ojalá alguien me hubiera dicho antes que para evitar la hinchazón abdominal tenía que hacerlo así

Fui de guay al sumarme a la moda de este probiótico, y me puse como un globo por no saber cómo tomármelo

Anabel Palomares

Editor

Llevo tiempo haciendo deporte y he conseguido reducir la cintura a base de dieta equilibrada y ejercicio. Hago fuerza, algunos ejercicios de abdominales y cardio. Estoy, físicamente, mejor que nunca. Me cuido más que nunca y tengo una alimentación más saludable que en toda mi vida, así que decidí probar con ese alimento que tanto se lleva y que tantos beneficios tiene: el kéfir.

Dicen los expertos que este probiótico no es solo bueno para fortalecer nuestro sistema inmune, sino que combinado con otros alimentos podemos potenciar sus beneficios. Algunos de los más llamativos es que mejora tu microbiota y reduce la hinchazón, ayuda a regular la glucosa, baja la inflamación de bajo grado, mejora tu estado ánimo y también la absorción de nutrientes como el calcio y el magnesio. Es un sí en una alimentación saludable, así que lo probé. Ojalá me hubiera contado antes cómo debía tomarme el kéfir

Mis primeros pasos con el kéfir: hinchazón abdominal y malestar

Cuando empecé a tomarlo, llena de ilusión y de unas expectativas altísimas, no esperaba que me sentara tan mal. Compré el de Mercadona, un bote de medio litro, y empecé a tomarlo en el desayuno con fruta y la granola casera que hago en casa. En lugar de yogur, echaba kéfir. También lo tomaba después de cenar. En solo dos días empecé a notarme rarísima, con una tripa que no era mía. Si el kéfir reducía la hinchazón abdominal, ¿por qué yo había recuperado mi tripa de hacía cinco años? Pero no solo tenía hinchazón abdominal, también unos gases de locos y malestar. 

Pensé que algo me habría sentado mal así que seguí tomándolo como si nada. La cosa empeoró. Me estaba inflamando y no entendía absolutamente nada. Y entonces vi un reel de Francisco Oscar Rosero, endocrino, que decía quesi empezaste a tomar kéfir y quedaste como un globo, fue porque lo hiciste como un principiante”. Me estaba hablando a mí. El globo era yo. Y también la principiante, porque no sabía que había una forma correcta de empezar a tomar kéfir. 

Si empiezas a tomar kéfir no hagas como yo y hazlo de forma progresiva

El médico asegura que el error es querer pasar de cero a cien en un día, porque aunque el kéfir es un superalimento para tu microbiota, “tu sistema digestivo va a protestar” si te excedes en el consumo. Cuando empecé a hincharme, lo que me pasaba era una crisis de adaptación según el experto “y es totalmente normal si no lo haces con calma”. Como yo, que me comía los botes de kéfir de medio litro de Mercadona en un día y medio. El experto recomienda empezar poco a poco, de forma progresiva, y comenzando por una sola cucharada. Los primeros tres días, solo tomarás una cucharada y luego irás aumentando la dosis gradualmente hasta llegar a un vaso o taza pequeña.

Según la evidencia y tal y como nos explica el doctor Aurelio Rojas, la cantidad recomendada al día es un vaso pequeño (de entre 150–200 ml), preferiblemente en ayunas o por la mañana, y combinarlo con fruta rica en vitamina C como kiwis, fresas o arándanos, porque la vitamina C potencia la absorción de hierro, mejora el equilibrio antioxidante y refuerza la sinergia probiótica. Yo me tomaba 300 ml, repartidos por la mañana y por la noche y sin ningún tipo de adaptación previa. 

Cuando me enteré de esto, empecé el proceso de adaptación porque llevaba una semana encontrándome fatal. Pase a una cucharada que mantuve esos tres días. Luego dos que mantuve tres días más. Así sucesivamente hasta que llegué a la tacita pequeña con la que estoy ahora, y ni rastro de hinchazón abdominal. De hecho te voy a poner tres imágenes para que veas como ha ido bajando en un par de semanas.

Ojalá haber sabido antes cómo tomarlo y no haber sido la persona ansiosa que suelo ser. Me habría ahorrado los malestares intestinales, pero ahora que mi intestino se ha adaptado y lo tomo para desayunar cada día con mi fruta con vitamina C, te puedo decir que me siento más que bien. 

No puedo estar más contenta de haber incluido este fermentado en mi dieta diaria, y de la tripa como un globo solo me acuerdo cuando llega la regla ahora que por fin he aprendido a tomarlo. 

Fotos | Anabel Palomares

En Trendencias | 25 recetas de tartas y postres saludables para incluir en tu dieta sin miedo

En Trendencias | Las mejores zapatillas de running 2026: cómo elegir bien y cuáles comprar


Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 0 Comentario