
Están en la calle, alejados de las pantallas, relacionándose entre ellos
Medimos al milímetro cada movimiento que hacen los más jóvenes. Mirábamos con recelo esa infancia inevitablemente pegada a una pantalla, culpa de nacer en un mundo digitalizado hasta la médula. La nuestra era mejor, tendemos a pensar, sin un dispositivo que nos mantuviese hiperconectados, saliendo de casa sin smartphone, viviendo la vida en las calles, en los parques, en las plazas; en definitiva: donde suceden las cosas. Pero ahora los chavales hacen batallas de "farmear aura", dejan atrás sus casas, se olvidan por un rato de las redes sociales y se lanzan a interactuar con desconocidos en las ciudades. Entonces, ¿por qué los estamos señalando tanto esta moda?
Entiendo que estemos todos un tanto descolocados con los vídeos que vemos en TikTok sobre estos jóvenes que compiten entre ellos en una batalla por demostrar, sin hablar, quién tiene más presencia, seguridad, carisma, gracia, incluso. Quieren jugar a ser durante un rato ese personaje que, cada vez que entra en una estancia, todos se sigan a su paso. ¿Quién no?
Se congregan en plena calle para jugar a la performance, algo que llevamos haciendo nosotros toda la vida. Intentar mostrar ante el resto ese je ne sais quoi que te hace único: en una primera cita, en una entrevista de trabajo, en una quedada con las amigas de una amiga tuya. Una actuación constante, un disfraz. Lo de siempre, pero un grado más, un poco más surrealista, con música cañera de fondo para motivarte más en tu tarea.
He visto vídeos de influencers haciendo comedia del asunto, y desde luego te ríes porque sientes que estás totalmente fuera de onda, por muy joven que una se crea que es. Pero al final ellos están socializando con gente que no conocen, interactuando con nuevos rostros, ideas, percepciones de la vida. Nuevos códigos, nuevas modas, donde el humor siempre lo embalsama cada movimiento. Es el meme traído a la vida real. Todo lo que sea comedia y exageración, para adelante.
Han llamado a esta práctica el voguing de los heteros, porque esto ya estaba inventado. Esas poses, gestos y batallas los había hecho suyos la comunidad LGBT+ en los 60 con los espacios ballroom. Quizás la nueva heteronorma intenta ser un poco más divertida y despreocupada que la de sus generaciones anteriores. Que no todo sea tan gris, tan hermético, sino todo lo contrario. Gana el gesto más inesperado, el movimiento más atípico. Gana lo diferente.
Fotos | TikTok
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario