La experta asegura que hay ciertas frases que deberías repetir en tu diálogo interno porque son la herramienta ideal para conseguir ser mentalmente fuerte
La fortaleza mental es una cualidad tremendamente práctica. Desarrollar fortaleza mental significa mejorar tu capacidad para regular tus emociones, gestionar tus pensamientos y comportarte de manera positiva, a pesar de tus circunstancias. No es ignorar tus emociones ni fingir que todo está bien, sino responder a las adversidades de forma productiva en lugar de quedarte atrapado en patrones destructivos. Esto es algo que explica a la perfección en sus libros la psicoterapeuta Amy Morin.
Ella es una de las conferenciantes TEDx más populares de la historia. Su charla “El secreto de llegar a ser mentalmente fuerte” tiene más de 24 millones de visualizaciones, y ha escrito seis libros sobre fortaleza mental. Es una auténtica experta en la materia y como tal explica en la CNBC, que podemos desarrollarla hasta usando la autoconversación. “Las palabras se convierten en herramientas esenciales para establecer límites, cambiar perspectivas y desarrollar resiliencia”, también usándolas en nuestro diálogo interno. Estas son las frases que ella usa consigo misma y a diario para lograrlo.
Es comprensible que me sienta así ahora mismo
De la misma forma en que le dirías a tu pareja, tu hermano o tu mejor amiga que es normal que se sienta como lo hace, validando sus emociones, podemos hacerlo con nosotros mismos. “Sentir nervios, frustración o tristeza no significa que seas débil. Significa que eres humano”, explica la experta. Cuando reconocemos nuestras propias emociones y les damos espacio, estamos dando el primer paso para gestionarlas.
¿Qué puedo controlar ahora mismo?
Para la pregunta que se haría un estoico, pero nos ayuda a ver que no todo lo que nos rodea está bajo nuestro control. Según Epicteto y su dicotomía del control, la felicidad y la libertad comienzan con la comprensión de que algunas cosas están bajo nuestro control y otras no. Así, todo lo que viene de ti es controlable. Tus pensamientos, tus emociones, tus palabras y tu comportamiento. En muchas ocasiones lo externo no lo es.
Según Morin, no todos los problemas tienen solución. “No podemos obligar a alguien a cambiar su comportamiento. No se puede retroceder el tiempo y deshacer el pasado. Centrarse en eso solo aumenta la ansiedad, y empezarás a sentirte mejor en cuanto te centres en lo que sí puedes controlar”.
¿De qué otra manera puedo ver esta situación?
Esta pregunta es una forma de reencuadre cognitivo, una técnica en la terapia cognitivo-conductual (TCC). Lo que busca es que en vez de aceptar de inmediato una interpretación emocionalmente negativa, busquemos otra forma de evaluar la misma realidad, porque la hay. Seguro. Esta flexibilidad cognitiva reduce la intensidad emocional negativa y nos permite encontrar alternativas más equilibradas o útiles. “Replantear tus desafíos puede ayudarte a empezar a buscar soluciones con un optimismo renovado”, asegura Morin.
No tengo que hacer esto sola
“Pensamos que pedir ayuda es señal de debilidad o incompetencia, pero es todo lo contrario. Se necesita valentía y fuerza para pedir lo que se necesita”, afirma tajante Morin. El apoyo social es un recurso de afrontamiento que mejora nuestra capacidad para manejar el estrés y reduce nuestra sensación de aislamiento, según estudios clásicos.
Puedo decir que no
A nivel psicológico, decir “no” es una forma de establecer límites personales saludables y una habilidad clave en la regulación emocional y la autoestima. Además, aprender a decir que no se vincula con una reducción del estrés crónico y un mayor bienestar según los expertos. Recordárnoslo nos permite, como explica Morin, “rechazar oportunidades que no se alinean con tus prioridades. Decir no reduce el agotamiento, fomenta relaciones más sanas y demuestra que valoras tu tiempo y energía”.
¿Qué es lo peor que podría pasar?
“El miedo podría estar impidiéndote actuar. Esta simple pregunta te impulsa a confrontar y reconocer tus mayores miedos, lo que puede reducir la ansiedad”, asegura la psicoterapeuta. Si lo planteas de una forma realista, podrás darte cuenta de que en la mayoría de casos, sería algo manejable, por lo que el reto o eso que tienes delante, puede resultarte menos intimidante de lo que era al principio.
No tengo que tener todas las respuestas ahora mismo
El ser humano no se siente cómodo con la incertidumbre, pero la frase de Morin es un recordatorio de que no es necesario tenerlo todo resuelto ahora mismo. “La fortaleza mental no consiste en tener respuestas instantáneas, sino en tener la confianza de que puedes tolerar la incertidumbre”, asegura. Lo que conseguimos es reducir la presión interna y eso favorece que la toma de decisiones sea más calmada y eficaz. Además, desde una perspectiva de crecimiento personal, aceptar la incertidumbre permite una mentalidad de desarrollo que te ayuda a aprender progresivamente en lugar de sentirte atrapado porque faltan respuestas.
¿Qué le diría a un amigo en esta situación?
Si tu mejor amigo estuviera pasando por un problema, lo más probable es que no te echaras encima cuando lo hablara contigo. Le escucharías, te mostrarías comprensiva y le dirías que estás aquí para ayudarle. Sin embargo, somos mucho más duros con nosotras mismas de lo que somos con la gente que queremos, olvidándonos que ese amor también debe existir para con nosotras. “Cuando las emociones te abruman, hacerte esta pregunta te ayuda a encontrar claridad y autocompasión” según la experta, y responderla con la misma amabilidad que lo harías con tu mejor amigo, te dará calma.
¿Qué pequeño paso puedo dar ahora mismo?
Cuando tenemos frente a nosotras un desafío o un problema, “dividirlo en pasos manejables hace que el proceso sea menos abrumador y el objetivo más alcanzable”, explica Morin. Piensa en cómo funcionan los objetivos, deben ser alcanzables para poder ir a por ellos, y si un gran desafío se divide en pequeñas acciones que cumplimos, se crea una sensación de progreso. “Completa una tarea, por pequeña que sea, y aumentarás tu motivación para seguir adelante”, afirma la experta.
¿Cómo he superado momentos difíciles antes?
“Reflexionar sobre los desafíos del pasado te recuerda la fuerza interior y las estrategias que te ayudaron durante las dificultades anteriores”, asegura Morin que añade que “reconocer la resiliencia del pasado refuerza la confianza en que puedes superar cualquier situación que enfrentes ahora”. Esta frase activa redes cognitivas asociadas con la confianza en tu habilidad para enfrentar nuevos desafíos. Te recuerda que ya lo has hecho antes y puedes volver a hacerlo.
Nota: algunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Trendencias.
Fotos | Amy Morin, JSPEvents, Kateryna Hliznitsova en Unsplash, Venti Views en Unsplash
En Trendencias | 112 adivinanzas originales con respuesta incluida
En Trendencias | Las 101 mejores preguntas para conocer a alguien
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario