Spoiler: con muchísimo cariño y muchísima paciencia
Deconstruirse es duro, es incómodo y cuesta, nadie dijo que fuera a ser fácil. Todos seguimos cometiendo micromachismos (estamos trabajando en ello), pero cuanto más mayores somos más cuesta quitárselos. Por eso, nuestros abuelos suelen ser más sexistas y más tozudos a la hora de cambiar sus formas. Ojo, porque cuando son hombres es aún peor: las abuelas son más flexibles. ¿Cómo podemos explicarles esos detalles machistas que tienen sin darse cuenta y evitar que se sientan atacados?
Spoiler: con muchísimo cariño y muchísima paciencia, teniendo muy presente que lo que para nosotras son comentarios incómodos para ellos son inofensivos y no es por maldad. Por eso, lo primero que hay que hacer cuando hablamos con gente mayor de micromachismos es presentarlos como algo cotidiano, aprendido y normalizado; y no como una maldad consciente. No venimos a buscar culpables, venimos a explicar algo importante para nosotras desde nuestro propio punto de vista.
Índice de Contenidos (7)
- Comprender el contexto histórico para gestionar la frustración
- Cómo explicar los micromachismos sin romper el vínculo
- Hablar desde la propia experiencia y no desde el juicio universal
- Escoger bien el momento es clave
- Usar frases puente entre generaciones
- Aceptar tus propios límites: no es obligatorio educar a nadie
- No es imposición, es diálogo que avanza
Comprender el contexto histórico para gestionar la frustración
Muchas veces, cuando tratamos de explicar a padres o abuelos qué son los micromachismos, la conversación escala rápidamente, cargándose de frustración, acusaciones y falta de entendimiento. Por eso, en mi experiencia y en la de muchas mujeres de mi entorno, comprender su propio contexto histórico ayuda a alimentar la paciencia y la comprensión. No para darles la razón, pero sí para entender desde dónde hablan.
Las generaciones anteriores a los millennials fueron educadas en un modelo de género más rígido: los hombres son proveedores y las mujeres cuidadoras. Punto. Unas normas sociales profundamente arraigadas en las que la revisión de privilegios o la vulnerabilidad no formaban parte de su identidad. Esto fue un campo de cultivo para que los micromachismos se volvieran cotidianos, una costumbre que los padres y abuelos tienen tan arraigada que cuesta mucho, décadas después, sacudirse de encima.
Esto es aún peor cuando lo que intentas es razonar con un hombre y no, no estoy encasillando. Los ideales masculinos de R.W.Connell y las normas restrictivas de la emocionalidad masculina hacen mucho más difícil para ellos cuestionar claves de género: lo perciben como un ataque personal, una crítica destructiva y una identidad social amenazada que deben defender. En otras palabras, 'fragilidad masculina' en todo su esplendor.
Para mí, esta es la clave: entender su contexto, que para nada es sinónimo de validarlo. Reconocer que el cambio cultural ha sido rápido, de apenas unos años, y que requiere un procesamiento a diferentes ritmos, ayuda a que el diálogo no nazca desde el juicio, sino desde la actualización.
Cómo explicar los micromachismos sin romper el vínculo
El objetivo de esta conversación es que sea constructiva y, para conseguirlo, no todo vale. No se trata de reprochar, descargar el enfado por las injusticias patriarcales del planeta ni ganar ninguna discusión. A lo que nosotras vinimos fue a abrir un espacio de reflexión y para conseguirlo hay enfoques que ayudan mucho.
Hablar desde la propia experiencia y no desde el juicio universal
Una de las fórmulas más efectivas, según los expertos, es hablar desde el 'yo'. Cuando yo lo he debatido con mis padres o mis vecinos mayores, he percibido mayor apertura a escuchar y cambiar al decir "a mí esto me hace sentir incómoda y pequeña" en vez de acusar con el dedo al grito de "esto es machista". La clave está en cambiar el foco: no juzgas a la otra persona, le explicas el impacto negativo de sus actos.
En este mismo contexto, siento que usar ejemplos concretos es más efectivo que usar teorías abstractas y grandilocuentes. No hace falta dar una clase teórica sobre las bases del feminismo en la comida familiar. Podemos explicar una situación desagradable que hayamos vivido como mujeres (y que todas y TODOS tenemos) y poner al resto de comensales en situación de una forma más efectiva, rápida y menos propensa a la discusión.
Escoger bien el momento es clave
Por supuesto, no cualquier momento es válido para comenzar una conversación de este tipo. Lo ideal es hacerlo en privado, con un estado de ánimo calmado y en un contexto seguro. Que tu interlocutor no se sienta expuesto hará que esté más abierto a la comprensión.
Usar frases puente entre generaciones
La psicología tiene trucos conversacionales muy útiles para generar puentes entre generaciones y conseguir un diálogo efectivo y afectivo. Se trata de frases que ayudan a bajar la sensación de amenaza y de humillación, invitando a actualizarse sin romper lazos. Algunos ejemplos son:
- "Sé que no lo dices con mala intención, pero eso hoy se entiende diferente".
- "Antes esto era normal, pero hoy en día no está bien visto".
- "No es algo personal, es cultural".
- "No te estoy llamando machista, te estoy explicando por qué este comportamiento concreto me molesta".
Aceptar tus propios límites: no es obligatorio educar a nadie
Ojo, que educar no es una obligación. Explicar sin perder la paciencia, argumentar, discutir conceptos que a ti te parecen de cajón de madera de pino... Todo eso requiere una energía mental y emocional que no siempre tenemos. Y que se agota. Por eso, es importante recordar que tienes derecho a dejar pasar comportamientos machistas sin revisarlos. Elegir tus batallas es básico, la vida está potente y hay que administrar nuestros recursos.
No es imposición, es diálogo que avanza
Roma no se construyó en un día y el patriarcado no va a caer en un día. Las transformaciones sociales se hacen de 'a poquitos', que diría José Mota. Tampoco se imponen, sino que se transmiten de generación en generación y son una carretera de doble sentido. Por eso, igual que ellos nos han enseñado tanto, nosotros podemos devolverles el favor, realizando una actualización compartida del presente de forma enriquecedora para todos.
Fotos | 'Muertos S.L.', 'Machos Alfa', 𝔥𝔦𝔩𝔩𝔞𝔯𝔶 𝔭𝔢𝔯𝔞𝔩𝔱𝔞, Tim Kilby y Treddy Chen vía Unsplash.
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