
Su casa en el centro de Madrid está llena de arte y piezas con mucho significado
La casa de Ana Milán en el barrio de Chamberí de Madrid es una locura. Pero una preciosa. Encontró esta pequeña joya de 120 metros cuadrados que tenía mucho potencial y Milán, que siempre ha dicho que es amante de la decoración, no ha tenido miedo en hacerle una reforma completa y mezclar estilos. Art Decó, setentero, retro, barroco, kitsch, modernista y un largo etcétera en el que no falta la mezcla de colores, muchos toques de arte y un sinfín de curiosidades que forman parte de la identidad de la actriz.
El interiorista que ayudó con la reforma fue Fabián Ñíguez y nos ha llamado especialmente la atención la cocina, que no solo es la cocina sino la entrada de la casa que Milán quería que fuera un recibimiento en sí misma. Ella misma admitía que la cocina es uno de sus sitios favoritos de la casa después de la reforma, y necesitaba que la cocina no pareciera una cocina pero que sí lo fuera. Por eso según el interiorista, “la cocina es donde la estética y la funcionalidad tuvieron que ir de la mano”, para conseguir que al entrar en la casa te diera un recibimiento en condiciones.
“Todo el mundo sabe que las fiestas empiezan y acaban en la cocina y la mía quería que fuese un espacio donde pudiese cocinar y donde a la vez mis amigos pudiesen acompañar tomando un vino bueno”, explicaba Milán en un house tour para AD. “Para mí era muy importante que fuera amplia y que la isla fuese más una mesa donde poder hacer cosas y desayunar”, explica, y añade que “quería poder cambiar la decoración de la cocina teniendo espacios y zonas que me permitieran pasar este cuadro a otra habitación”.
Sobre esa isla ubicada en el centro de esta marmolada cocina de estilo minimalista, Milan tiene una enorme bombonera con mil pajaritas de papel desde hace más de diez años. “Las construyó mi amiga Berta para mí porque hay una leyenda oriental que dice que cuando haces mil garzas de papel le aseguran la felicidad a esa persona”, afirma con una sonrisa.
La cocina está cargada de recuerdos, desde una ilustración que le hizo Luis Guridi hasta regalos de sus admiradoras o “la cabeza que como todo el mundo sabe le robe a Nuria Roca de plató”. Eso sin contar con la que admite que es su “última locura”, que es poner una lámpara de araña en la cocina. “Es lo menos práctico del mundo [...] pero yo ante lo práctico prefiero lo bello”.
Lo cierto es que el resultado es encantador, original y con mucha, mucha personalidad.
Fotos | Instagram @byanamilan
En Trendencias | Alba Flores, actriz, sobre su ático en Madrid: "No vivo de las rentas, trabajo como una cabrona"
En Motorpasion | Enrique Álvarez, "Kike", mecánico: "En cinco años nadie va a poder mantener un coche"
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario