Nicolas Ghesquière le ha cogido el gusto a eso de pasar de revisitar décadas pasadas (aunque yo veo mucha reminiscencia setentera), y sigue empeñado en construir básicos de cortes precisos y robóticos como baza que no falla en Balenciaga: siluetas deconstruidas, hombros armados, jerséis murciélago, toreras como recortadas a láser, vinilo, punto, ganchillo, aires hi-tech y tops carcasa de aires papirofléxicos pero que en realidad son estampados sobre tejidos almohadillados
Un poco de todo lo visto en las pasadas diez temporadas (contando Cruceros y Pre-Fall).






