
María Félix fue la más grande de las actrices de la Época de Oro del cine mexicano. Una adivina le dijo en su juventud que sería una mujer que levantaría pasiones y ella se lo creyó absolutamente transmitiendo una actitud de mujer poderosa tanto en sus papeles en el cine como en la vida diaria.
Era la mujer sensual, fría y calculadora, la que controlaba la pasión de los hombres, altiva y enamoradisa en un sentido de fuerza y control.
Impuso con su estilo en el cine y con su personalidad magnética. Y para lo que nos interesa, también influyó en la forma de vestir de una época. Como Doña Bárbara se convirtió en la capataz perfecta enfundada en pantalones con charreteras, botas altas y una fusta en mano. Un estilo gaucho modernizado que es en el que se inpira Mario Testino para regalarnos un editorial lleno de “La Doña”.






