"Hay un 70 % de probabilidades de que la exposición de Valentino llegue al Thyssen", entrevista a Guillermo Solana

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Valentino Master Couture

La moda entró en los museos y ver ahora una gran exposición de un diseñador destacable en el programa de los principales referentes de arte ya es algo habitual, cuando hace unos años este aspecto generaría mucha controversia (aún hoy algunos siguen con esa mentalidad). Valentino dio uno de los primeros pasos a la hora de unir moda y museos de arte. Hoy cuenta con una exposición extensa bajo el título ‘Valentino: Master of Couture‘ en el Somerset House de Londres que tras pasar por el Museo dell’Ara Pacis de Roma, podría tener su tercera parada en Madrid, en el Museo Thyssen-Bornemisza para el próximo verano. Hablamos con el Director artístico de dicho museo, Guillermo Solana, quien nos cuenta en esta entrevista cómo están las negociaciones para hacer este deseo una realidad.

Valentino en el Thyssen, un sueño cercano

¿Cómo están las negociaciones ahora mismo para traer la exposición de Valentino al Thyssen?

Todavía estamos negociando. No es completamente seguro que podamos tener la exposición en el Thyssen.

¿Cómo surge el interés del Thyssen por traer la exposición de Valentino?

Vimos que Valentino en Somerset House, en Londres, que era una exposición muy atractiva. Una ayudante mía, Paula Luengo, la había visto también en Museo dell’Ara Pacis en Roma, y le había impresionado mucho, le había parecido deslumbrante. El concepto del Somerset House es brillante, está teniendo muchísimo éxito en Londres, por supuesto.

Entonces llamé a la directora de Somerset House, en Londres, me dijo que lo iba a explorar, a ver si podía venir la exposición a Madrid. A continuación, lo consultaron con Valentino, a él le parece bien pero la verdad es que todavía queda un poco faena por hacer en la negociación. No hemos hablado de dinero, tienen que venir aquí y ver los espacios. Estamos en plena negociación.

De ser posible, ¿cuándo podríamos ver la exposición de Valentino en el Thyssen?

Mi idea sería, si las negociaciones salen bien, que se inaugurara el 1 de julio, la hemos metido a marchas forzadas en el verano, en nuestra sala donde está Cartier ahora, en las salas que llamamos salas Moneo, que están en el sótano, en la planta menos uno del museo.

¿Hasta cuándo estaría expuesta?

Hasta el 20 de septiembre. Son fechas puramente tentativas, hablo de un deseo. Todavía hay mucha tela que cortar, nunca mejor dicho.

Según las percepciones que tiene, ¿cree que el acuerdo para traer la exposición de Valentino está más cercano o lejano?

Sí, sí, creo que puede haber un 70 % de probabilidades de que lo consigamos. Es más probable que improbable.

¿Cómo sería la exposición de Valentino en el Museo Thyssen?

Se intentaría tratar de adaptar el concepto de la exposición que ahora mismo está en el Somerset House. Probablemente por el espacio no cabrá todo. Habrá que ver. Uno de los comisarios de la exposición del Somerset House es Patrick Kinmonth, ya le conocemos porque ayudó a Mario Testino a instalar su exposición que hizo en el Thyssen.

Hemos hablado con Patrick y van a venir, verán el espacio a ver si se puede adaptar, además de todos los detalles correspondientes. Si nos ponemos de acuerdo en este punto, en el dinero y otros flecos, esto podría ser el principio de una itinerancia. La exposición podría ir a más sitios. En América o en Italia.

¿Habría alguna relación de la exposición con la pintura del Thyssen en la instalación?

Valentino es muy pictórico. Hemos pensado, incluso, si algún cuadro de la colección del Thyssen podría introducir la exposición. Pensamos en algún tipo de diálogo. Al ser tan pictórico, tiene muchas referencias de la historia de la pintura. A mí me interesa mucho hacerlo.

Esto sería solo una idea. A la hora de plantearlo en la práctica en la instalación podría plantear problemas. No tenemos tanto espacio abajo. Solo que para mí sí está claro, pese a que no instalemos ninguna pintura en la sala, que eso engarza con una parte de la colección del museo.

Es algo que ya me pasó con Mario Testino. Cuando tú vas a ver un gran retrato de [John Singer] Sargent que tenemos en nuestra colección, ‘Retrato de Millicent, duquesa de Sutherland‘, ves cómo trata el vestido que lleva y todos los detalles eres muy consciente de características que están en la fotografía de moda o en la moda contemporánea. Hay pintura, sobre todo de retrato, del siglo XVIII o XIX, donde hay una conexión con la moda de hoy. Además los diseñadores de moda se inspiran en esos grandes retratos de salón, de la gran sociedad. El gran retrato cortesano del siglo XVIII.

Siempre que hacemos algo pienso automáticamente en si esto tiene o no tiene una relación convincente con el museo. En este caso, aunque parezca alejado porque no es pintura o escultura, sin embargo yo creo que la hay. Valentino se lleva muy bien con el espíritu del Thyssen.

A la hora del espacio, el tamaño de las salas del Thyssen condicionarán adaptar los más de 130 diseños que Valentino está exhibiendo ahora mismo en el Somerset House de Londres. ¿Cómo sería esa adaptación?

Sí, esto habría que verlo. Probablemente no cabría todo. Tenemos que ver el espacio con los comisarios. Si la reducción que desentrañaría hace inviable el proyecto o no. Ellos tienen que venir aquí, verlo y decirnos si lo es posible. Tienen que venir los representantes de Valentino, a los cuales yo creo que les gusta el Thyssen como escenario, pero hay que ver el espacio de exposición concreto y qué se puede hacer con él.

En este caso habría que hacer una selección de los vestidos que se están exponiendo.

Claro. Habría que trabajar con los comisarios haciendo una reducción, primero a ver si se puede hacer. Si hay que reducir tantas piezas no compensa, no merece la pena, queda afectado el concepto de la exposición.

¿Qué opinión tiene Tita Cervera sobre este tipo de exposiciones?

Hablé con Tita nada más plantearse la idea. Ella conoce a Valentino, por supuesto, desde hace muchísimos años. Tiene una amistad con él. Me dijo que le parecía fantástico. Le dije que la llamaba por si acaso a ella lo de meter moda en el museo le plateaba reservas y ella me dijo, con muy buen criterio: “los museos han cambiado mucho en las últimas décadas. Hoy la moda se ve en muchos museos del mundo, desde el Metropolitan para abajo en muchísimos sitios”.

Y en esas estamos. A lo mejor finalmente, aunque hayamos lanzado el preanuncio puede que al final no es posible hacerlo.

¿Qué es lo que usted más destacaría de la exposición de Valentino en cuanto a diseños?

Hay algunos que he tuiteado, que me fascinaban. Hay maravillosas piezas. El rojo Valentino sobre todo, hay una serie de maniquies que es fantástica. En mi Twitter personal destaqué algunos diseños:

Valentino Alta Costura Primavera-Verano 1998 Valentino Alta Costura Primavera-Verano 1998.

Valentino Alta Costura Primavera-Verano 1998.

Valentino Alta Costura Otoño-Invierno 2002/2003 Valentino Alta Costura Otoño-Invierno 2002/2003.

Valentino Alta Costura Otoño-Invierno 2002/2003.

Valentino Alta Costura Primavera-Verano 2005 Valentino Alta Costura Primavera-Verano 2005.

Valentino Alta Costura Primavera-Verano 2005.

Valentino Alta Costura Otoño-Invierno 2002/2003 Valentino Alta Costura Otoño-Invierno 2002/2003.

Valentino Alta Costura Otoño-Invierno 2002/2003.

La moda entra a los museos

La exposición de Valentino sería la primera exposición de moda centrada en un diseñador que organizaría el Museo Thyssen.

A mí me parece muy atractivo porque Valentino es un clásico absoluto. Es uno de los mejores sitios para empezar la relación con la moda. Nosotros, aunque la exposición de Mario Testino lindaba con el mundo de la moda, nunca hemos hecho una exposición de moda. Me parece que sería el sitio ideal por donde comenzar. Valentino es un clásico absoluto, indiscutible. Si en este momento la colección está disponible y abiertos a una itinerancia, nosotros encantados.

¿Cómo han funcionado las anteriores exposiciones de Mario Testino y de Cartier?

Muy bien, muy bien. Testino funcionó muy bien. Hubo una cierta polémica, una pequeña en algún periódico que puso alguna pega pero el público respondió muy bien. Tuvo mucha afluencia de público y sobre todo vino un público más joven del que tenemos en otras exposiciones. El balance es extraordinariamente positivo.

Fue una exposición que Testino pensó expresamente para el Thyssen. En aquel momento él solo había expuesto una exposición de retratos completamente distinta en la National Portrait Gallery de Londres.

Ahora mismo, Testino tiene una gran exposición de su fotografía en el Museo de Bellas Artes de Boston, a la que yo invito a quienes se metieron con nosotros cuando hicimos a Testino aquí a ver si se meten con tal museo. El Museo de Boston es un maravilloso museo, respetabilísimo, con una maravillosa colección de pintura y ha considerado a Testino digno de hacer una gran retrospectiva de su fotografía. La exposición no es igual que la nuestra pero hay muchas piezas que estuvieron en nuestra exposición que han ido allí también.

Yo estoy contento con estos pasos que hemos dado en otros terrenos, que quizá no son el terreno más habitual en el que hemos trabajado siempre, naturalmente que el corazón de nuestras exposiciones seguirá siendo la historia de la pintura, por descontado, pero de vez en cuando hay que hacer fotografía contemporánea, como hay que hacer moda, como hay que hacer una exposición como la de Cartier, de objetos de arte y de joyas. Atraer también a distintos segmentos de público, que van buscando otras cosas.

Guillermo Solana Guillermo Solana, Director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza.

En este terreno entra la crítica tradicional que busca que el museo se convierta en una máquina anquilosada, sin salirse de su supuesta labor habitual, haciendo todo el rato lo mismo.

Sí, hay una crítica que efectivamente nos encasilla en un tipo de cosa, hay un tipo de conocedor que piensa que estas cosas son populares, que no son las Bellas Artes en el sentido tradicional de la palabra, que es un gusto popular. La fotografía de moda y otros campos. La diferencia entre lo popular y lo elitista se ha desdibujado completamente en los museos. Los museos hoy se han abierto a un abanico de expresiones estéticas muchísimo más amplio de lo que tuvieron en otra época. Nosotros podemos hacer al mismo tiempo una exposición de moda, de fotografía o de joyas que una exposición de pintura centrada en una etapa histórica.

Eso al margen de que, por supuesto, los clásicos de la pintura sigan siendo nuestra columna vertebral, que no van a dejar de verlo.

Al hilo de este tema, ¿cómo ve el fenómeno, cada vez más extendido, del interés de los grandes museos de arte por la moda?

La moda es una expresión estética y social muy digna de atención, muy interesantes, apasionante y además íntimamente relacionada con la historia de la pintura. Porque como te he dicho antes, los pintores, sobre todo de retratos, de retrato cortesano, tienen una gran influencia en los diseñadores.

Ahora mismo hay una exposición en Sevilla, en el Museo de Bellas Artes, que ha venido al Museo del Traje de Madrid, con las santas de Zurbarán y diseñadores contemporáneos de moda trabajando con ellas. Hemos prestado un Zurbarán nuestro, el Thyssen de Málaga también prestó la Santa Casilda.

Son cosas no solo lícitas, sino interesantes, atractivas y excitantes a la hora de establecer estos diálogos. Los diseñadores se inspiran mucho en la historia de la pintura y tienen todo el derecho del mundo a descubrirnos nuevos aspectos de la pintura. La moda es un arte, como es la propia pintura.

Si pudiera organizar una exposición centrada en la moda, ya sea sobre un diseñador, una marca o una época concreta, además de la de Valentino, ¿cuál le gustaría?

Yo vi la exposición de Armani en el Guggenheim y me encantó. Alexander McQueen en Nueva York también me gustó mucho. Hay muchas. El problema es limitarlo. Decidirse por uno. Te cito estas dos sobre todo. Además de la que hablamos, Valentino en Roma y en Londres. Luego hay que añadir la de Gaultier en Mapfre que ha sido muy interesante.

Entonces, en un futuro, ¿el Museo Thyssen seguirá apostando por la moda en forma de exposiciones temporales?

Sí, de vez en cuando. No se trata de que hagamos cada año necesariamente una exposición de moda. En su terreno, ya salga o no lo de Valentino, que yo deseo que sí sea posible y consigamos hacerlo este verano, incluso si no sale, volveremos a intentarlo para hacer otro gran diseñador de moda contemporáneo.

Sitio oficial | Museo Thyssen-Bornemisza
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