
Calles sin turistas y a minutos de la costa catalana
A sus 19 años recién cumplidos, Lamine Yamal ha dejado claro que no es uno de esos futbolistas que, cuando llegan el éxito, buscan lujosas mansiones en urbanizaciones privadas superexclusivas. El suyo podrá ser uno de los nombres propios del fútbol español pero el refugio que le ha regalado a su madre, Sheila Ebana, no se aleja tanto de las raíces de la familia y se ubica en Premià de Dalt, una localidad del Maresme que es tranquila, pero con vida.
La creadora de contenido (y madre del jugador del Barça) vive en una casa que el joven futbolista adquirió para ella y para su hermano pequeño, Keyne, en una zona residencial del municipio. Una vivienda con jardín y piscina que ofrece justo lo que muchas familias buscan cuando abandonan los pisos de la ciudad: privacidad, espacio, naturaleza y la posibilidad de seguir estando a apenas media hora de la capital catalana.
Lejos del ruido mediático que acompaña a una de las mayores estrellas del fútbol mundial, Premià de Dalt representa esa otra cara de la Costa de Barcelona donde todavía quedan calles sin turistas, masías históricas y un ambiente mucho más pausado que el de otros municipios costeros catalanes.
Premià de Dalt, entre la montaña y el Mediterráneo
Uno de los mayores atractivos de Premià de Dalt es precisamente su ubicación. El municipio se encuentra en la ladera de la Serralada Litoral, pero también a solo unos minutos del mar. Esa combinación de naturaleza, clima suave y cercanía a Barcelona ha hecho que la zona se convierta, desde hace unos años, en una de las preferidas para quienes buscan calidad de vida sin renunciar a tener todos los servicios cerca.
El casco antiguo del pueblo, además, conserva buena parte de su esencia, con calles estrechas, plazas tranquilas y viviendas tradicionales que recuerdan el pasado agrícola de la localidad, cuando los viñedos ocupaban gran parte del paisaje.
No resulta extraño que una familia que valora la discreción haya elegido un entorno así. A diferencia de otros destinos mucho más conocidos del litoral catalán, aquí la vida cotidiana sigue teniendo un ritmo mucho más relajado y de bajo perfil.
Qué ver en Premià de Dalt
Hay que tener en cuenta que se trata de un municipio pequeño, perfecto para pasear. Uno de sus edificios más representativos es la iglesia de Sant Pere, cuyo origen se remonta a la Edad Media y que continúa siendo el corazón del casco histórico. Muy cerca aparecen pequeñas plazas y calles donde todavía pueden verse antiguas casas de piedra y rincones llenos de flores que conservan el carácter de pueblo.
Otro de los lugares más interesantes es la Cadira del Bisbe, un yacimiento arqueológico íbero situado en la montaña desde el que se obtienen algunas de las mejores vistas sobre el Maresme y el Mediterráneo. El recorrido combina patrimonio e historia con un paisaje que merece la caminata.
También merece la pena acercarse a algunas de las masías históricas repartidas por el término municipal, testigos de la importancia agrícola que tuvo la zona durante siglos. Muchas permanecen perfectamente conservadas y forman parte del paisaje que diferencia Premià de Dalt de otros municipios costeros mucho más urbanizados.
Dónde comer rico y barato en Premià de Dalt
La gastronomía es otro de los puntos fuertes del municipio, con restaurantes donde predomina la cocina mediterránea sin necesidad de gastar una fortuna. Una de las direcciones más recomendables es La Fabrica, conocida por sus carnes, sus arroces y un ambiente informal que la convierte en una apuesta segura tanto para comidas familiares como para cenas entre amigos.
Otra opción muy apreciada por vecinos y visitantes es Sant Jaume, un restaurante de cocina catalana donde los guisos tradicionales, las carnes a la brasa y los productos de temporada son los protagonistas de una carta generosa y con buenos precios.
Quienes prefieran algo más desenfadado pueden acercarse a la masía-restaurante Can Martinet, una propuesta muy popular en la zona gracias a sus menús diarios y a una cocina catalana casera que mantiene una excelente relación calidad-precio.
Qué hacer en los alrededores de Premià de Dalt
Una cosa muy atractiva de hacer una escapada o excursión a Premià de Dalt es que resulta muy sencillo alternar montaña y playa en un mismo día. Apenas unos minutos en coche separan el municipio de las playas de Premià de Mar y de Vilassar de Mar, dos arenales amplios donde disfrutar del Mediterráneo sin alejarse demasiado. También es una buena base para recorrer otros pueblos del Maresme, llenos de pequeños puertos deportivos y paseos marítimos.
Para quienes prefieran el senderismo, el Parque de la Serralada Litoral ofrece numerosos itinerarios entre bosques mediterráneos, antiguos caminos rurales y miradores naturales desde los que contemplar toda la costa barcelonesa. Las rutas pueden adaptarse a prácticamente cualquier nivel y permiten descubrir un paisaje muy diferente al que suele asociarse con el litoral.
Y si lo que te apetece es una escapada urbana, Barcelona se encuentra a poco más de media hora, lo que permite disfrutar de la oferta cultural, gastronómica y comercial de la ciudad sin renunciar a volver al final del día a un entorno mucho más tranquilo y económico. Así se entiende que Premià de Dalt se haya convertido en el refugio perfecto para una familia que, pese a convivir con la enorme exposición pública del fútbol de élite, busca llevar una vida lo más normal posible.
Foto de portada | @sheila_ebana y Friviere
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