
Escapada al pueblo amurallado, rodeando de viñedos, donde se come de categoría
Si hay un pueblo que se encuentra bien colocado en el mapa y mejor aún en el paisaje es Sajazarra, en La Rioja Alta. Una diminuta villa fortificada y rodeada de viñedos, con calles llanas que la hacen perfecta para olvidarse del coche y recorrerla a pie. Además, es un viaje que casi siempre termina igual: con olor a sarmiento y grasa de cordero en el aire.
Qué ver en Sajazarra: piedra histórica, muralla y arte inesperado
Sajazarra se recorre como quien hojea un libro breve pero lleno de subrayados. Todo está cerca y nada sobra. El corazón del pueblo es su conjunto medieval: la muralla aún mantiene el trazado original y en ella se abre el arco de acceso, una puerta que parece más una transición que una entrada.
A partir de ahí, las calles empedradas conducen hacia dos protagonistas inevitables: la iglesia de Santa María de la Asunción, de origen románico con capas posteriores que han ido sumando los siglos de historia, y el castillo-palacio, una fortaleza del siglo XV que hoy es propiedad privada y se alza como una presencia dominante (pero discreta) entre las casas. No se puede visitar por dentro, pero su silueta basta como símbolo del lugar.
Lo interesante es que, entre tanta piedra histórica, aparece algo completamente inesperado: arte contemporáneo integrado en las calles. Esculturas y piezas modernas interrumpen el relato medieval (sin romperlo), como si el pueblo hubiera decidido activamente no congelarse en el pasado. Caminar por Sajazarra es, en ese sentido, un ejercicio de contraste continuo entre lo antiguo y lo reciente, entre lo monumental y lo cotidiano.
Dónde comer rico y barato en Sajazarra: vino, brasa y sarmiento
En Sajazarra no se viene a contar calorías, sino a comer muy bien. El plato estrella son las chuletillas de cordero al sarmiento, asadas con madera de vid. Más que una receta es un ritual. El humo dulce del sarmiento lo impregna todo y eleva cualquier comida a casi una experiencia religiosa.
Entre las paradas más habituales del pueblo y su entorno se encuentran lugares como Asador Ochavo, donde la parrilla es la protagonista, o El Botero, con un menú centrado en la cocina riojana tradicional y los platos pensados para acompañar el vino sin robarle protagonismo.
También destaca Bodega El Pimiento, donde el vínculo con el mundo del vino es más directo aún y la experiencia se entiende casi como una extensión de la propia tierra. Si se busca algo más sencillo, de esos sitios donde uno come bien y rápido, Casa Marga es una opción popular entre quienes visitan el pueblo. En Sajazarra el lujo no se busca en la complejidad del plato, sino en la brasa bien hecha.
Qué hacer en los alrededores de Sajazarra: viñedos, senderos y pueblos que no se olvidan
Los alrededodres de Sajazarra también merecen atención. El entorno forma parte de la Red Natura 2000, lo que ya da una pista de lo que aguarda: viñedos, riberas, pequeños bosques y biodiversidad. Los senderos están pensados para caminar sin prisa, especialmente los que bordean los ríos Oja y Tirón, donde el terreno se abre y el paisaje respira.
Hay rutas sencillas que conectan el pueblo con otros núcleos de La Rioja Alta, ideales para recorrer a pie o en bicicleta, atravesando campos de cereal y viñedos acompañados por el silencio y la tranquilidad. En días claros, la sensación es la de estar dentro de una postal sin sello.
Muy cerca, Haro se ubica como parada natural para quien quiera seguir explorando la cultura del vino, mientras que otros pueblos de la zona también conservan esa estética de piedra y balcones floridos tan propia de la región. Pero sin tener que ir lejos, basta con alejarse unos minutos del casco urbano para encontrar caminos donde solo se oye el viento moviéndose entre las cepas.
Foto de portada | Jynus
En Trendencias | 35 escapadas románticas por España para hacer en pareja en 2026
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario