El pueblo marinero más bonito de Galicia no es Combarro ni Cedeira: lo llaman el "Cinque Terre gallego" por sus preciosas casas de colores

Una alternativa menos masificada, y más autñentica, al famoso destino italiano y a otros pueblos del norte de España

María Yuste

Editor Senior

Si buscas un rincón del norte de Galicia que no suela colarse en los rankings virales de destinos para visitar esta primavera o en verano, pero que cuando lo descubres entiendes por qué algunos lo comparan con las Cinque Terres italianas, sigue leyendo. Te presentamos O Barqueiro, una villa marinera con casas escalonadas frente al mar, barcas meciéndose y mucha tranquilidad.

Se hace casi imposible no tener un gran flechazo a llegar a su puerto y descubrir una especie de anfiteatro de casas mirando al mar. Esto se debe a que las casas blancas y de colores se reparten por la ladera formando una especie de graderío natural. Todo mira hacia el agua, como si el pueblo entero estuviera pendiente del mar.

Turismo de Mañón

Es un lugar pequeño, recogido y con alma de siempre. Allí conviven los pescadores faenando con las terrazas tranquilas desde las que sentarse a ver atardecer sin prisas. No hay grandes infraestructuras y artificios para los turistas, solo el sonido de las barcas, el olor a sal y ese encanto de verdad que no se puede manufacturar.

El lugar en el que chocan dos mares

Parte de su magia está también en el mapa. La ría de O Barqueiro, una de las más pequeñas de Galicia, es escenario de un encuentro poco común: el del Atlántico y el Cantábrico. Se produce muy cerca del cabo de Estaca de Bares, el punto más septentrional de la península.

Por ellos el paisaje cambia constantemente. Hay días de mar en calma y otros en los que el viento te recuerda activamente que estás en el norte. En otoño, además, el cielo se convierte en espectáculo con miles de aves marinas cruzando la costa en lo que está considerado como uno de los mejores puntos de observación ornitológica de España.

Xunta de Galicia

Entre puentes, senderos y playas escondidas

El nombre del pueblo no es casual. Antes de que existiera el puente metálico que hoy une las dos orillas (construido a comienzos del siglo XX), un barquero se encargaba de cruzar personas y mercancías. De ahí, O Barqueiro.

Ese mismo puente forma parte hoy de un plan perfecto: recorrer el sendero litoral que lo conecta con O Vicedo hasta llegar a la playa de Area Longa. Un paseo entre mar y vegetación que termina en arena abierta y con la sensación de estar en el fin del mundo. Muy cerca, la isla Coelleira destaca por sus restos de un antiguo monasterio. 

Cataleirxs

Comer mal aquí no es una opción

Como buen pueblo marinero, lo que llega al plato viene prácticamente directo del mar. Pescados frescos (como merluza o lubina), mariscos y esa cocina típica gallega que no necesita reinventarse para triunfar, con caldos tradicionales y el pulpo como protagonista. Sentarse a comer tras ver llegar las barcas al puerto tiene algo mágico difícil de explicar, pero fácil de entender en cuanto pasa.

Mientras otros pueblos costeros acumulan largas listas de imprescindibles, muchas veces decepcionantes, O Barqueiro se mantiene a lo suyo: discreto, auténtico y sin ningún interés por hacerse viral. Quizá por eso nos gusta tanto. Además, aunque lo comparen con otros destinos famosos italianos, este pueblo del norte de  Galicia es único.

Foto de portada | Xunta de Galicia

En Trendencias | 35 escapadas románticas por España para hacer en pareja en 2026



Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 0 Comentario