
Probablemente, la comarca más infravalorada de toda la Península Ibérica
Una montaña con forma de cono perfecta emergiendo entre embalses, castillos medievales dominando mares interiores y playas con bandera azul en pleno interior de Extremadura. Si alguien te describiera la comarca de La Siberia extremeña, y tú no la hubieras visto con tus propios ojos nunca, pensarías que están exagerando. Este rincón del noreste de Badajoz, que durante años vivió aislado, hoy se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados del turismo rural español.
Su nombre siempre despierta curiosidad. Algunos lo relacionan con el clima extremo de la zona; otros, con su antiguo aislamiento y su baja densidad de población. Incluso existe la teoría de que fue el Duque de Osuna, tras su experiencia diplomática en Rusia, quien bautizó estas tierras por sus similitudes con la lejana Siberia.
Sea cual sea el origen real, lo cierto es que aquí el paisaje tiene algo hipnótico por sus más de mil kilómetros de costa dulce, enormes embalses, dehesas infinitas y pueblos donde el tiempo parece avanzar más despacio que en el resto del mundo. Declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, esta comarca combina naturaleza salvaje, patrimonio histórico y una calma difícil de encontrar ya en la mayoría de los destinos turísticos.
Qué ver en La Siberia extremeña: castillos medievales, miradores y una montaña imposible
La gran postal de la comarca es el Cerro Masatrigo. Aunque popularmente lo llaman "la montaña mágica" y es algo que parece innegable cuando aparece frente a uno en la vida real: un cerro cónico prácticamente perfecto rodeado por las aguas del embalse de La Serena. Desde algunos ángulos parece un paisaje islandés y, desde otros, una escena sacada de Escocia o de las Islas Feroe. Y, sin embargo, seguimos en Extremadura.
Subir hasta su cima es sencillo gracias al sendero botánico que asciende entre vegetación mediterránea y vistas panorámicas al embalse. Pero si hay un lugar desde el que entender realmente la dimensión del paisaje es el Mirador Celeste de Galizuela, uno de esos rincones donde uno acaba guardando el móvil para simplemente quedarse mirando anonadado.
Muy cerca aparece otra de las imágenes más espectaculares de la comarca: la Fortaleza de Lares, una antigua fortaleza defensiva de origen árabe vinculada posteriormente a los templarios. Hoy quedan ruinas, eso sí, pero sigue ofreciendo una de las panorámicas más impresionantes de toda Extremadura. El sendero hasta ella apenas requiere esfuerzo y el premio son vistas infinitas sobre el embalse y el perfil del Masatrigo al fondo.
El viaje tiene que continuar inevitablemente hacia Puebla de Alcocer, probablemente el pueblo con más magnetismo de la comarca. Su castillo domina el horizonte desde kilómetros de distancia y, una vez arriba, la sensación es casi de película. La fortaleza actual se levantó sobre una antigua construcción árabe y conserva murallas, su torre del homenaje y un balcón natural privilegiado sobre los embalses de La Serena y Orellana.
Pero lo interesante de Puebla de Alcocer no es solo el castillo. Sus calles empedradas esconden fachadas solariegas, conventos semiderruidos, plazas silenciosas y curiosidades tan inesperadas como el Museo del Gigante Extremeño, dedicado al hombre más alto de la historia de España.
También merece la pena detenerse en Herrera del Duque, otra de esas localidades que mezclan herencia árabe, arquitectura sacra y vida tranquila de pueblo extremeño. Su castillo y la Iglesia de San Juan Bautista resumen bastante bien en sí mismos esa mezcla entre historia y sencillez rural que define toda la comarca.
Dónde comer rico y barato en La Siberia extremeña
Aquí se viene a pedir migas aunque haga calor, a probar calderetas de caza y a descubrir platos locales como el escarapuche, una receta tradicional que mezcla pescado escabechado, verduras y aliño hasta convertirse en algo mucho más apetecible de lo que suena sobre el papel.
Uno de los lugares más recomendables es Tierra & Agua, junto a la playa de Peloche y con ese punto entre chiringuito y restaurante rural. Las carnes a la brasa están especialmente buenas y las vistas al embalse hacen el resto.
También junto al agua está La Barca del Tío Vito, perfecto para una comida tranquila frente al embalse García de Sola. Más informal, más relajado y muy agradable para parar después de una ruta o una mañana de playa.
En Puebla de Alcocer, el restaurante La Huerta es una apuesta segura para probar cocina extremeña clásica: jamón ibérico, quesos de la zona, carnes y recetas tradicionales a precios razonables.
Y si el viaje coincide con época de dulces de convento, merece muchísimo la pena acercarse al Convento de la Purísima Concepción, donde las monjas clarisas siguen elaborando yemas y repostería tradicional a la antigua usanza.
Qué hacer en los alrededores de La Siberia Extremeña: playas interiores, rutas y naturaleza salvaje
Una de las mayores sorpresas de la comarca es descubrir que aquí sí hay playas. Playas de verdad. Con bandera azul, zonas de baño cuidadas y aguas tranquilas en mitad del interior peninsular.
La más conocida es la Playa de Peloche, situada junto al embalse García de Sola. En verano tiene ambiente familiar y chiringuitos; fuera de temporada se transforma en un lugar silencioso donde apenas se escucha el agua y el viento.
Muy cerca está también la Playa de Puerto Peña, más pequeña pero especialmente bonita por el paisaje que la rodea. Y para quienes buscan una experiencia más completa, la Playa Costa Dulce de Orellana fue la primera playa de interior de España en conseguir bandera azul.
La comarca además es un paraíso para quienes disfrutan observando aves. En la Reserva Regional del Cíjara sobrevuelan águilas imperiales, buitres leonados y cigüeñas negras, mientras que entre la dehesa y el monte mediterráneo es habitual cruzarse con ciervos o jabalíes, especialmente al atardecer.
Y luego está esa sensación constante de haber encontrado una Extremadura distinta. Más salvaje, más acuática y todavía ajena al turismo masivo. Una tierra donde los embalses parecen mares de interior y donde el silencio es un habitante más.
Foto de portada | Extremadura turismo
En Trendencias | 35 escapadas románticas por España para hacer en pareja en 2026
En Espinof | Número 1 de Netflix en 44 países. La miniserie de 8 episodios que despide para siempre a un personaje irrepetible
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario