Siempre me pareció una tendencia de abuela, ahora es lo único que quiero llevar. Así es la tendencia de moda que tienes que tener en el radar este verano

No es un indicador de recesión es un deseo nostálgico por un estilo de vida más lento y auténtico (incluso si solo se queda en eso)

María Yuste

Editor Senior

Recientemente, hemos visto cómo el encaje era el protagonista absoluto del outfit elegido por Aitana para su infame/histórica listening party. Dua Lipa son ya varias las temporadas que lo tiene como un básico de armario, mientras que el crochet se lleva este verano hasta en los pies. No parece una moda que, a priori, entronque con los supuestos indicadores de recesión que la generación Z ve en la vuelta de los looks de oficina minimalistas o en el regreso de las faldas largas. Sin embargo, también guarda una estrecha relación con un sentir social del mmento presente.

Ni minimalismo ni lujo silencioso. Nostalgia. En una era dominada tanto por el fast fashion como por el minimalismo del quiet luxury y las siluetas limpias que parecen gritar “no quiero llamar la atención”, el crochet y el encaje han vuelto para poner el contrapunto en la moda. De este modo, lo que antes era sinónimo de ajuar de abuela, ahora es sinónimo de deseo. Y no uno relacionado con lo sexual sino un deseo nostálgico por lo romántico y lo artesanal.

@magdabutrym

Una apuesta por lo lento y lo íntimo en un mundo industrial. Ofri Weintraub, experta en marcas independientes y en detectar tendencias, hace un análisis en el que atribuye el auge de estos tejidos a una elección que protesta contra un mundo "en el que todo parece industrial y hecho con prisa". De este modo, a través del crochet y del encaje elegimos lo lento frente a lo rápido. Apostamos por lo íntimo en lugar de lo impersonal. Escogemos algo que tiene historia en oposición a la moda rápida.

El crochet de las abuelas polacas en tiempos comunistas. Aunque la historia del encaje y el crochet se remonta a muchos siglos atrás y se extiende por distintas regiones, Polonia es uno de los países eslavos que forman la zona cero del actual revival por la estética de lo hecho a mano. Se debe a que, en los años 60, no había casi opciones de ropa bonita en las tiendas del entonces país soviético. Esto obligaba a que, si querías destacar, tenías que hacerte tú misma tus prendas. Por ello, todas las abuelas polacas sabían hacer crochet y ahora la marca polaca Magda Butrym, cuya reciente colaboración con H&M se agotó en minutos, ha sabido convertirlo en su bandera. El crochet lo han llevado hasta a los pomos de las puertas de su pop-up en Nueva York y se enorgullecen de emplear a artesanas locales que pueden dedicar más de 60 horas a coser un solo cuello.

dualipa

De lo tradicional a lo "hecho a mano" de postureo. La fórmula, no obstante, se ha colado en las colecciones de otoño-invierno 2025 de firmas como Chloé o Saint Laurent o Alexander McQueen, mientras que en Google las búsquedas del término "crochet" alcanzaron su récord máximo en cinco años el pasado mes de enero. Sin embargo, y aunque sea paradójico, solo hay que darse una vuelta por las principales tiendas de ropa fast fashion para apreciar que están llenas de blusas de encaje, vestidos románticos de crochet e incluso accesorios que huelen a otra época, pero que se sienten sorprendentemente actuales. No importa si la realidad detrás de ellos no tiene nada que ver con una producción ni lenta ni artesanal y solo se queda en una estética.

Foto de portada | Ebru DOĞAN y Ron Lach

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