María Cristina Clemente, notaria: "Hay una escritura, y no es el testamento, que cuando hay alzhéimer, puede evitar conflictos familiares, decisiones dolorosas y un camino judicial innecesario

Poder preventivo

Con este poder, la persona afectada por el alzhéimer designa a alguien de su entorno para que pueda gestionar sus bienes con el objetivo de que se ocupe de hacer todo lo que estime mejor para tu cuidado

Nacho Viñau

Editor

Hay un documento notarial que casi nadie pide hasta que ya es tarde para pedirlo. No aparece en las conversaciones familiares sobre la herencia, no se menciona en las comidas de Navidad donde alguien saca el tema del testamento, y sin embargo puede ahorrar meses de trámites judiciales y buena parte del desgaste emocional que arrastra una enfermedad como el alzhéimer.

La notaria María Cristina Clemente Buendía, de la Notaría Buendía en Alicante, lo ha explicado en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram. Según esta profesional, hay una escritura que en muchas ocasiones, puede evitar conflictos familiares, decisiones dolorosas y un camino judicial innecesario.

"Si me admitís un consejo como notario que creo que podría evitar situaciones muy penosas, muy tristes, muy angustiosas, es aconsejaros plantear hacer una escritura que no es el testamento, incluso por delante del testamento, son los poderes preventivos", plantea Clemente al inicio del vídeo. 

Cuando el alzhéimer avanza y no permite tomar decisiones a la persona afectada

"La situación que voy a relatar es, desgraciadamente, demasiado común, y a muchos os va a resultar muy familiar", advierte antes de describir el proceso. El relato empieza con un diagnóstico: "Ese padre, esa madre que es diagnosticado de alzhéimer, y la enfermedad sigue su curso, y llega el momento en que ya no es posible que continúe en casa porque se exige internamiento en una residencia y eso genera muchos gastos y la liquidez no está en el banco, está en la que era su vivienda habitual, y hay que venderla".

Ahí es donde surge el problema. La vivienda podría cubrir el coste de la residencia, pero venderla exige una firma que ya no se puede obtener con normalidad. "Pero esa persona ya no está en condiciones de venir a notaría. Se inicia por tanto ese calvario judicial", resume Clemente, refiriéndose al procedimiento de incapacitación o modificación de la capacidad que la familia se ve obligada a iniciar ante un juzgado, con los tiempos y los costes que eso implica.

La clave, adelantarse a ese momento

Lo que propone la notaria es adelantarse a ese momento, cuando todavía hay margen para decidir. "¿Sabéis que eso se podría haber evitado si antes se hubieran otorgado estos poderes? La ley desde hace unos años permite que cuando todavía estás en condiciones de tomar decisiones por ti mismo, incluso cuando estás en esos primeros estadios de diagnóstico de la enfermedad, puedes venir a notaría, y allí decidir qué persona de tu entorno, de absoluta confianza, será la que se encargue de tomar decisiones cuando tú ya no puedas hacerlo".

El poder preventivo, tal y como recoge el Consejo General del Notariado, permite precisamente eso: designar de antemano a la persona que actuará en nombre de quien otorga el poder si llega a perder la capacidad de decidir, sin necesidad de esperar a una resolución judicial que declare esa incapacidad. 

Clemente insiste en que el trámite, comparado con la vía judicial, es sencillo. "Por lo tanto, lo único que se exige es tener a esa persona a tu lado, que sabes que te acompañará hasta el final", explica. Y añade algo que suele generar alivio entre quienes ya han pasado por un proceso judicial de este tipo con otro familiar: "Y esa persona no necesitará acudir a un juzgado para obtener ninguna autorización judicial". "Ella será la que se ocupe de hacer todo lo que estime mejor para tu cuidado".

La diferencia respecto al testamento es de fondo, no solo de forma. El testamento ordena lo que ocurre con el patrimonio después de la muerte. El poder preventivo actúa mientras la persona sigue viva, pero ya no puede gestionar sus propios asuntos, ya sea vender una vivienda, administrar una cuenta bancaria o decidir sobre su ingreso en una residencia. Son dos documentos que no se sustituyen entre sí, sino que se complementan y evitan problemas en el futuro. 

Fotografías Notaría Buendía, Magnific, Magnific

En Trendencias | María Cristina Clemente, notaria: "A partir de junio, las herencias y las donaciones entre hermanos en la Comunitat Valenciana estarán bonificadas al 25%"

En Xataka | Unos arqueólogos han desenterrado en Francia una vasija llena con decenas de miles de monedas romanas de hace 1.800 años

En DAP | Vinagre blanco y vinagre de limpieza no son lo mismo: en qué se diferencian y cómo usarlos bien

Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 0 Comentario