Imanol Arias, 70 años: "Mi madre salió con 14 años de Riaño, León, a servir, para sacarnos adelante. Luego volvió en un Mercedes como la madre de Imanol Arias y eso me enorgullece"

Inmanol Arias Portada

Imanol Arias no olvida al joven que llegó a Madrid con una maleta y el sueño de convertirse en actor y a día de hoy el ejemplo de sus padres y su familia siguen ocupando un lugar esencial en su vida

Sara Hormigo

Editora

Hay recuerdos de la infancia que terminan acompañando a una persona toda la vida, y muchos de los recuerdos del actor Inmanol Arias ocurrieron en Riaño, el pequeño pueblo leonés donde nació y aprendió de la mano de sus padres lecciones de vida que todavía hoy mantiene fuertemente arraigadas.

De hecho, el actor ha reconocido en alguna ocasión que esa conexión con sus raíces se ha hecho todavía más profunda con el paso de los años. "La vida es un ciclo que se va abriendo y cerrando. Por momentos te puedes despistar con otras cosas, pero al final aflora lo que eres. Al final te acabas pareciendo a tus padres, a tus raíces", asegura en esta entrevista.

Y es que, según cuenta, todo lo que tiene se lo debe a sus padres ya que ellos fueron quienes le permitieron salir de su pueblo y convertirse en quién hoy es, a base de su esfuerzo y sacrificio: "Todo tiene que ver con el amor que te den tus padres y con el sentido de la vida y de la educación que te transmitan. La obligación que tenemos es darles ejemplo a nuestros hijos, como mi madre hizo conmigo. Ella salió con 14 años, de Riaño, León, a servir, para sacarnos adelante. Y eso es lo que te queda dentro. Luego volvió en un Mercedes como la madre de Imanol Arias y eso me enorgullece", asegura.

@inmanolariasoficial

El sueño que llevó a Imanol Arias a Madrid: convertirse en actor

Inmanol tuvo que dejar su pueblo muy joven para poder cumplir su sueño y abrirse camino en el mundo de la interpretación. Para ello, viajó a Madrid, aunque su familia no siempre entendió su decisión de querer ser actor por eso durante los primeros años tuvo que compaginar su formación con diferentes trabajos. De hecho, el actor siempre recuerda que su padre siempre quiso que estudiara una carrera más “normal” porque "no aceptaba que yo estuviera allí, para él yo había ido a estudiar peritaje e ingeniería", explicaba en otra entrevista.

Pero ahí no acababa la historia y es que Inmanol cuenta cuáles eran los planes de su padre para él: “Mi padre tenía un sueño muy concreto para mí, sobre todo cuando vio que yo no era el típico técnico que está todo el día arreglando cosas. Tenía compañeros que sí: auténticos manitas. Y entonces mi aita decía: '¿Sabes cuál era mi sueño? Que sacaras maestría, pero como ibas a ser mal tornero… que hicieras métodos'. Eso era el de la bata blanca que mide tiempos y optimiza el proceso. El que le dice al tornero: 'Oye, en la pieza 24 te estás pasando cuatro minutos; mira a ver si la máquina va…'. Ese era, para él, mi gran futuro: una implementación del ritmo de trabajo, muy manual”.

@inmanolariasoficial

Lo que sí tenía claro Imanol es que eso no era lo suyo y que su verdadera vocación estaba en la interpretación, algo que tampoco pasó desapercibido para sus profesores, que desde el principio supieron ver hacia dónde apuntaban realmente sus inquietudes: “A mi padre le dijeron: 'En la Universidad Laboral no va a llegar a peritaje ni de coña, pero hay un grupo de teatro muy interesante que le puede ayudar”. Entré en la Universidad Laboral de Éibar, suspendí el primer año, pero me becaron el segundo porque ganamos un premio nacional universitario, y con 17 empecé a trabajar el teatro de otra manera”, explica.

Sus inicios en Madrid fueron años muy duros hasta que encontró trabajo y consiguió ganar un suelo decente que le permitiera vivir en la capital. Dice que sus primeros sueldos le daban para la "pensión, un paquete de Ducados, comida del mediodía ('liviana', pero era jamón asado, panceta), y por la noche un bocadillo con agua, con el pan recién hecho hinchándote la tripa", bromea. "Al principio hice lo que salía (repartir guías telefónicas, algún trabajo suelto) hasta que apareció La Zarzuela".

Su primera gran oportunidad llegó en el Teatro de la Zarzuela, donde comenzó a hacerse un hueco en el mundo de la interpretación. Su buen hacer y su actitud no tardaron en llamar la atención del responsable de figuración, que contó con él prácticamente desde el primer momento.

Su mejor papel, el de abuelo

Hoy en día a los 70 años, el actor sigue luchando con la justicia por un tema del que "ya no quiero ni hablar", como ha dicho en recientes entrevistas, y sigue en activo girando con su última obra de teatro, pero si hay una faceta que Imanol Arias disfruta especialmente es la de abuelo. Más allá de los escenarios y de una carrera de más de cinco décadas frente a las cámaras, el actor encuentra en su familia uno de sus grandes motivos de felicidad. "Todos los que lo son me entenderán. Cuando llegas allí es una sensación de que algo ha ido bien. Te hace muy observador. Estoy muy contento".



Desde aquel joven que llegó a Madrid dispuesto a abrirse camino, pese a las dudas de su familia, hasta el actor consagrado que hoy sigue trabajando, la vida de Imanol Arias ha estado marcada por una constante: no olvidar de dónde viene. Con una extensa carrera a sus espaldas y, disfrutando especialmente de su papel como abuelo, el actor parece afrontar esta nueva etapa con la misma filosofía que aprendió en casa: seguir avanzando, cuidar de los suyos y disfrutar del camino.

Fotos | @inmanolariasoficial, G3online

En Trendencias | Ana Belén, 75 años, sobre su verano perfecto: "Mi vida me importa mucho, y me encanta trabajar, pero he pretendido y sigo pretendiendo tener una vida a parte de los focos"

En Xataka | Ya no es que los trenes no lleguen a su hora en Alemania, es que 400 personas quedaron atrapadas en un túnel seis horas

En 3DJuegos | Arnold Schwarzenegger lleva 29 años pagando un dólar a Warner Bros para poder quedarse con el mítico objeto de una de sus películas peor valoradas

Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 0 Comentario