La psicóloga Carolina Andersson nos habla de cómo gestionar el conflicto interno de no encajar con inteligencia emocional
A lo largo de mi vida he pertenecido a muchos grupos de amigos y el momento en el que te das cuenta de que ese lugar que antes era seguro, divertido y confiable ahora te resulta extraño e incómodo, es una tortura. Me ha pasado en más de una ocasión. Según explica la psicóloga Carolina Andersson, “darte cuenta de que ya no encajas con tu grupo de amigos de toda la vida es un palo y un duelo jodidisimo”. Y no siempre lo enfrentamos de la mejor manera. En parte porque tratamos de sostenerlo y “nos obligamos y forzamos a mantener amistades que realmente ya no nos están aportando nada por un sentimiento de culpa”, apuntaba la psicóloga.
El momento en que ya no encajas en tu grupo de amigas
Vivimos ese cambio en nuestra relación con culpa y eso termina provocando una carga emocional porque “sientes que tú eres el problema, que eres la que tiene algo malo por sentir que ya no encajas en ese lugar”, explicaba la experta. En tu fuero interno comienza a gestarse una batalla. “Una parte de ti se obliga a quedarse en esa relación para no decepcionar y no herir a tus amigos, pero es que otra parte de ti se siente ansiosa, incómoda, siente incluso rabia”, analiza Andersson.
Detrás de este conflicto emocional tremendamente complejo, hay muchas causas psicológicas. La primera de ellas es que el vínculo emocional no desaparece al mismo ritmo que cambia la relación. Aunque ya no te sientas parte de ese grupo, es innegable que todos tus recuerdos, e incluso tu afecto, continúan. Los vínculos afectivos tienen una inercia emocional, similar a la inercia física: una vez establecidos, tienden a continuar y a generar una resistencia al cambio.
A esa inercia se suma que la amistad está ligada a tu identidad como explicaba el psicólogo y terapeuta familiar Roberto Antón Santiago. Actúan como espejos que nos devuelven una imagen de nosotros mismos. Cuando ya no encajamos con ellos, hay un choque entre tu identidad actual y la identidad que tenías antes, lo que puede generar confusión, tristeza o incluso culpa. Entender que ya no encajamos en ese grupo te obliga a asumir que tú has cambiado, y aceptar ese cambio interno en un proceso de autoconciencia es más complejo de lo que parece. Implica tomar conciencia de que ahora tienes otras necesidades, intereses y límites que ya no encajan donde antes sí lo hacían.
Otro de los pilares fundamentales de nuestra identidad es el sentido de pertenencia. Cuando nos damos cuenta de que ya no encajamos con un grupo de amigos, la sensación de pérdida se intensifica porque no solo perdemos a esas personas sino un espacio donde antes definíamos quienes éramos. Me explico. La Teoría de la identidad social de Henri Tajfel y John Turner, explica que parte de nuestra identidad personal viene de los grupos a los que pertenecemos. Es como si nos definiéramos a través del “nosotros”. Cuando un grupo con el que nos identificamos deja de reflejar nuestros valores o intereses, nuestra identidad se siente amenazada y además, perdemos ese sentido de la pertenencia.
Si a pesar de ello lo seguimos intentando, el desgaste a nivel emocional es mayúsculo. Tu comportamiento externo “forzando una risa cuando ya no te hace gracia, teniendo que fingir que las conversaciones te interesan cuando realmente ya no es así”, como explica Andersson, no coincide con tu experiencia interna lo que provoca una disonancia cognitiva en ti que puede provocar cansancio emocional, irritabilidad, culpa o sensación de falsedad, y puede terminar afectando a tu bienestar.
Qué hacer si ya no encajas con tu grupo de amigos
Ante esta situación Andersson recomienda no ver la relación en términos absolutos y usar la inteligencia emocional para verlo desde una perspectiva más amplica. “No lo veas todo como blanco o negro, tipo tengo que estar o no estar”, explica. Lo que podemos hacer es explorar dónde te sentirías a gusto en esa relación, e incluso “expresar a tus amigos cómo te sientes con la situación”.
Al igual que haríamos con una relación romántica de pareja, la amistad puede ser un espacio seguro en el que construir juntos un futuro mejor en el que todos nos sintamos más cómodos. Y si eso no fuera posible y la amistad tuviera que terminar, piensa en que no todas las relaciones pueden (ni deben) durar para siempre, y eso no las hace menos hermosas ni importantes.
Nota: algunos de los enlaces de este artículo son afiliados y pueden reportar un beneficio a Trendencias.
Fotos | The Bold Type
En Trendencias | Amigos con derechos: todo lo que debes hacer para que salga bien
En Trendencias | 25 películas de Netflix para cuando necesitas llorar a gusto
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario