El mito de 'no necesito a nadie' ha llevado a muchos hombres a una espiral de depresión profunda
No era un plan al principio, pero poco a poco la cosa va quedando clara: hay muchos tíos por ahí que se han tragado el mito ese de "no necesito a nadie", y se encuentran clavados en una soledad cómoda, silenciosa… pero jodida. Según un reciente reportaje de PBS NewsHour, cada vez es más frecuente que los hombres adultos no mantengan amistades profundas, y que muchos incluso renuncien a buscar apoyo emocional en otros.
Desde niños, la sociedad, esa señora de la mano dura, les mete en la cabeza que un "buen hombre" ha de ser fuerte, autosuficiente y de pocas palabras. Vulnerarse, mostrar debilidades, hablar de sentimientos: todo eso se considera chorradas de "blandengues", cosa de maricas o de pusilánimes. Así que muchos machos se reprimen y guardan sus penas bajo llave, creyendo que con "llegar, currar y callar" ya está todo hecho. Esa ideología que potencia la independencia por encima de la conexión va minando la posibilidad de cultivar amistades de verdad.
El problema no es sólo cultural. Las formas sociales de relacionarse cambian: a muchos hombres les cuesta socializar "cara a cara", sin una actividad de por medio. En gente joven ir de copas, gimnasios, aficiones, deportes o trabajo creaba una red informal, pero a medida que crecen las responsabilidades (curro, pareja, hijos, horarios) ese tejido se deshace. Para bastantes, mantener amistades deja de ser una prioridad, y cuando surgen las ganas de reconectar… cuesta horrores.
Y aunque a veces el chico se convence de que es "independiente por naturaleza", lo que en realidad hay es miedo: miedo a parecer débil, a abrirse, a necesitar.
Pero ese miedo no cura nada: estudios recientes muestran que los hombres que rechazan redes de apoyo emocional acaban más expuestos a la soledad, a la ansiedad, al estrés, incluso a problemas físicos. Y lo que más fastidia: ignorar ese lado vulnerable reduce muchísimo la posibilidad de tener amistades profundas.
Con la idea de "vale más solo que mal acompañado" oculta tras una pose de dureza, muchos varones viven aislados, con relaciones superficiales o con contacto cero incluso con quienes antes fueron íntimos amigos: el día a día de hombres con familia, con trabajo, con vida "aparentemente hecha" que pasan fines de semana completos sin ver a nadie, sin una buena charla y sin sentirse escuchados.
Lo peor de todo es que ese mito no es realista: la mayoría de nosotros necesitamos conexión, cercanía, empatía. No hablamos de dependencia emocional, sino de fraternidad, de apoyo, de saber que hay alguien con quien reír, desahogarte o simplemente compartir silencios.
Ahora mismo hay quienes intentan romper ese molde, redefinir la masculinidad, abrir espacios de vulnerabilidad y amistad sana. Pero para eso primero hay que reconocer el daño que hace el estereotipo del "hombre que no necesita a nadie".
Foto de LOGAN WEAVER | @LGNWVR en Unsplash
En Trendencias | Una experta de Yale desvela el pequeño gesto que te hará más simpático automáticamente
En Trendencias | El que hace difícil lo simple existe en toda oficina: así identificar al compañero Tipo B (o asumir que eres tú)
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario