
Matt Damon, protagonista de 'La Odisea', la próxima gran producción de Christopher Nolan, ha revelado cómo afrontó el entrenamiento más duro de su trayectoria
La cuenta regresiva para el estreno de una de las películas más esperadas del año ha terminado: por fin 'La Odisea' de Christopher Nolan llegará a los cines para deslumbrarnos, como siempre, con la imaginación y tecnicismo al que el director de 'Tenet' nos tiene acostumbrados, sin embargo, más allá del casting y de la forma de grabar en la cinta, lo que llama la atención es que su protagonista, Matt Damon, ha logrado un cambio físico imponente.
El impresionante cambio físico del actor para convertirse en Odiseo demuestra que, incluso con 55 años, el actor sigue dispuesto a transformar por completo su cuerpo cuando un papel lo exige. Para protagonizar 'La Odisea', la ambiciosa adaptación de Christopher Nolan del clásico de Homero, Damon tuvo que someterse a uno de los entrenamientos más duros de toda su carrera con un objetivo muy claro: llegar al primer día de rodaje en la mejor forma posible.
En una entrevista con la BBC, el actor explicó que la clave de esta transformación no fue únicamente el entrenamiento, sino la disciplina constante. Para él, fijar una fecha límite cambia por completo la mentalidad: "La mejor manera de estar en forma es ponerse una fecha límite. No hay nada como una fecha límite", asegura. "Todo se convierte en un trabajo de 24 horas. Piensas constantemente en lo que comes, en el descanso que necesitas y en cada entrenamiento".
Ese enfoque le permitió perder alrededor de 15 kilos durante la preparación para interpretar al legendario rey de Ítaca. La transformación fue el resultado de varios meses siguiendo un plan en el que cada detalle estaba medido: entrenamiento de fuerza, ejercicio cardiovascular, descanso y una alimentación muy controlada en la que dejó de lado por completo el gluten. "Me centré muchísimo. Lo último que quieres es que aparezca la barriga el primer día de rodaje", comentó entre risas.
Aunque Matt Damon lleva décadas entrenando para mantenerse en forma, especialmente desde que protagonizó la saga 'Bourne', reconoce que este proyecto elevó el nivel de exigencia. Habitualmente realiza entre tres y cinco sesiones de entrenamiento semanales, con un programa basado en fuerza dividido por grupos musculares (pecho y tríceps, hombros y piernas, espalda y bíceps) combinando ejercicios compuestos, superseries y trabajo cardiovascular. Sin embargo, para esta película tuvo que intensificar la rutina y cuidar con especial atención la recuperación y la nutrición.
La dieta fue, probablemente, una de las partes más difíciles del proceso. Durante el rodaje en Favignana, una pequeña isla frente a la costa de Sicilia, el actor convivía con algunos de los mejores platos de la gastronomía italiana sin poder probarlos: "Veía a todo el mundo comer una pasta fantástica. Fue una auténtica tortura", reconoce. Pizza, pasta, quesos y embutidos quedaron completamente fuera de su alimentación mientras duró la preparación física.
El esfuerzo tampoco terminó cuando comenzó el rodaje. Christopher Nolan volvió a apostar por escenarios reales y efectos prácticos, alejándose del uso masivo de pantallas verdes. Eso obligó al reparto a trabajar en localizaciones naturales de Grecia, Sicilia e Islandia, donde muchas jornadas comenzaban con largas caminatas cargando armaduras y parte del equipo antes incluso de rodar la primera escena.
Damon recuerda que el primer día permitió que un miembro del equipo de vestuario transportara su armadura, pero enseguida cambió de opinión al ver que el resto de actores llevaba la suya. "Me sentí fatal. Le pedí disculpas y le dije que no volvería a pasar", explica. Ese espíritu de compañerismo, asegura, nacía del propio Nolan, que compartía las mismas condiciones que el resto del equipo durante el rodaje.
"Es, con diferencia, la película más grande en la que he participado", afirma el actor. "Si ves mil personas en una batalla, es porque realmente hay mil personas allí. No hay pantallas verdes ni grandes efectos digitales". Para Damon, esa forma de trabajar convirtió la producción en algo parecido a una expedición más que a un rodaje convencional.
A sus 55 años, Matt Damon demuestra que las grandes transformaciones físicas no dependen únicamente de entrenar más duro, sino de mantener una disciplina absoluta durante meses. Su preparación para 'La Odisea' es un ejemplo de cómo alimentación, descanso y ejercicio forman un mismo engranaje cuando el objetivo es construir un físico capaz de dar vida a uno de los héroes más icónicos de la literatura clásica.
Fotos de HOLA
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