Se pone tan fácil como se quita, sin dañar la pared y obteniendo un cambio radical en minutos
Esta es una idea que en la teoría parece una locura pero que, cuando la pruebas, y resulta que funciona mucho mejor de lo que esperabas. Se trata de decorar una pared con papel de regalo, un truco que no puede ser más sencillo además de reversible, barato y con la capacidad de cambiar de forma exprés y por completo un salón, la habitación de los niños o cualquier rincón que necesite un toque especial.
Puede ser muy útil para aplicarlo ahora en Navidad, pero sirve para cualquier otra temporada si se elige el estampado adecuado. El método es muy simple. Solo se necesita una cinta de doble cara que sea fina, unas tijeras, un bisturí o cúter de precisión para los remates y varios rollos de papel de regalo, dependiendo de las medidas que tenga la pared. La clave está en que la primera tira de papel quede bien colocada porque, una vez fijada, basta con ir añadiendo las demas sin casi esfuerzo.
El proceso arranca pegando la cinta de doble cara por todo el perímetro donde irá cada tira de papel. Una vez que la primera haca quedado colocada bien recta, hay que cuidar de que el patrón de dibujos del resto coincida para que no se noten los cortes. Cortamos los bordes sobrantes con tijeras y rematamos con un bisturí de precisión para obtener un acabado cuidado y bonito.
No se tarda más de 30 minutos en tenerlo listo y, aunque su vida útil no sea eterna, tiene muchas ventajas. Sobre todo para hogares en los que no se quiere o no se puede pintar la pared ni hacer agujeros. Esta es una decoración que no compromete la pared, se retira todo después sin complicaciones y permite jugar con un montón de estampados y colores distintos.
Además, el precio es otra ventaja. Este truco lo hemos aprendido en TikTok de @aranaale3 y, para ella, cuatro rollos a menos de un euro cada le bastaron para cubrir una pared entera de su salón. Sin embargo, el cambio fue radical por el coste de un café y sin necesidad de pintura, herramientas profesionales ni de contratar a un profesional
Es una forma de personalizar la casa con una inversión mínima y sin miedo a equivocarse porque si no convence, se despega y listo. Al final, decorar también consiste en atreverse a jugar, probar ideas que no necesariamente están pensadas para durar toda la vida, pero que hacen ilusión en el momento. Y este truco demuestra que se puede conseguir un efecto sorprendente y totalmente distinto con muy poco.
Foto de portada | @aranaale3
En Trendencias | Las 66 mejores películas de Navidad (y dónde verlas) para darnos un atracón nos guste el género que nos guste
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario