El reinado del canapé empieza a tambalearse mientras que otro clásico se reposiciona con fuerza
Durante años, el canapé abatible ha sido el rey indiscutible del dormitorio. Práctico, discreto y con ese gran "trastero" oculto bajo el colchón que parecía la solución definitiva a todos nuestros problemas de espacio. Pero como pasa con casi todo, las modas cambian y, en 2026, el reinado del canapé empieza a tambalearse mientras otro clásico se reposiciona con fuerza: las camas con cajones.
Pros y contras del canapé y de la cama con cajones
No es que el canapé haya dejado de ser útil, porque sigue teniendo ventajas claras. Sin embargo, cada vez más gente busca una alternativa distinta. Más modular, fácil de gestionar y, sobre todo, más adaptable.
Uno de los grandes puntos fuertes del canapé es, paradójicamente, su talón de Aquiles también. Ese enorme espacio al que se accede simplemente levantando el brazo y que permite guardar objetos voluminosos favorece el caos. El riesgo de que todo acabe mezclado y olvidado es alto.
Por el contrario, las estructuras de cama con cajones permiten dividir el almacenamiento por categorías para un orden consciente. De este modo, podemos tener uno para ropa de cama, otro para zapatos, otro para objetos de temporad, etc. Cada cosa tiene su sitio y se encuentra a la primera y sin tener que levantar peso.
Además, los sistemas de apertura y cierre de cajones han mejorado muchísimo. Hoy son más suaves y más silenciosos que nunca, lo que hace que su uso diario resulte más cómodo que la pereza que da levantar el canapé.
Eso sí, es cierto que las camas con cajones tienen una clara desventaja y es que necesitan espacio lateral para poder abrirse por completo. Esto es algo que en dormitorios muy pequeños o que tienen otros muebles demasiado pegados puede suponer en un problema importante. En dichos casos, el canapé sigue siendo la opción más eficiente.
Además, si durante mucho tiempo el canapé ha reinado en los dermitorios es también por su diseño de líneas depuradas que no rompe la continuidad en el espacio. Visualmente es limpio, no interrumpe la armonía y encaja con casi cualquier estilo. En cambio, las camas con cajones pueden romper esa continuidad cuando no se elige bien el diseño.
Por suerte en Ikea hemos encontrado diseños con cajones prácticamente invisibles o muy bien integrados en estructuras que consiguen que ya no se trate solo de esconder, sino de sacarle partido estético a la cama y mejorar la experiencia de uso diario.
Brimnes: la opción económica
Debajo de esta cama hay suficiente espacio para cuatros cajones grandes y comodísimos de usar, perfectos para guardar edredones, almohadas y ropa de cama. Además, por su diseño, es una estructura muy fácil de combinar con todo tipo de tejidos y muebles de dormitorio. Por no hablar de que la relación calidad-precio que ofrece es imbatible.
BRIMNES: Estructura de cama con almacenaje, blanco/Luröy
Mandal: la opción moderna
Con cuatr cajones grandes para guardar cosas debajo de la cama, esta cama está fabricada con madera maciza, un material natural tan bonito como resistente. Su diseño sofisticado y su altura, no muy elevada de suelo, hacen que aporte a cualquier estancia una modernidad atemporal.
MANDAL: Estructura de cama con almacenaje, abedul/blanco,
Nordli: la opción de los seis cajones
De diseño compacto, pero con espacio para seis cajones grandes, gracias a esta cama ya no hace falta tener cómoda en el dormitorio. Además, gracias al cierre amortiguado, los cajones se cierran con suavidad y sin hacer ruido. Sin duda es una estructura que aprovecha al máximo el espacio.
NORDLI: Estructura de cama con almacenaje, blanco
Foto de portada | Ikea
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