
Olivia Palermo no se ha resistido y ha caído rendida a la prenda con más historia junto con el vaquero, el corsé.
¿Quién nos iba a decir que tras lograr a principios de siglo que las damas relegaran los corsés de Poiret y se decantaran por el punto de Chanel, décadas después reivindicaríamos el volver a estar apretadas y con la espalda cruzada por lazos?. Olivia ha sabido cómo hacerlo siguiendo dos tácticas: Una, la de mezclar el tejido rústico del corsé con la gasa liviana de la blusa. Y dos, mezclando dos de los colores de la temporada, el gris piedra y un tono rosa empolvado con la que considero, mejor manera de ponerse un corsé, sobre una blusa o camisa.
Pero las opciones que hay son muchas….






