
La boda de Eva Longoria y Tony Parker no ha sido la boda más cara de la Historia, pero sí una de las más ostentosas. En nada más y nada menos que en 567.000 euros estaban valoradas las alhajas que lució la novia en la ceremonia religiosa.
A saber: pendientes de oro de 18 kilates y brillantes firmados por Roberto Verdi, el diseñador de la firma de joyas H. Stern (foto de arriba) valorados en 500.000 dólares; una pulsera de brillantes valorada en 100.000 dólares (en la foto de la portada la tapa el ramo); broches con forma de flor para el pelo de oro y brillantes (como los de la foto) por valor de 3000 dólares cada uno; además de otros adornos para el “peinado nupcial” hechos con diamantes color coñac que costaban unos 12.000 dólares cada uno. Casi nada.
Pero eso no es todo, porque a estas joyas hay que añadir los pendientes de 150.000 dólares que llevó Longoria durante el banquete, y algunas más.







