
No ha sido en el 2006 como esperábamos, sino un poco más tarde, pero Tom Ford ya tiene en Nueva York su propia tienda, en la que está a la venta su última colección, que esta vez es para su propia marca: TOM FORD. Todo con mayúsculas, por supuesto.
En fin, el caso es que por fin tenemos una línea de moda enteramente Tom Ford. Nada de versiones de otros como Gucci, Yves Saint Laurent o Estée Lauder. Tras dar el primer paso con su línea de gafas, y una segunda zancada con su línea de cosméticos, le toca el turno a la ropa. Eso sí, sólo para hombres. Mejor dicho, caballeros.
Con motivo de la inauguración de su tienda y su nueva firma, que lanza al mercado en colaboración con el Grupo Zegna, Ford ha concedido una entrevista a WWD, en la que da entender de manera velada que si Cary Grant viviera se compraría la ropa en su tienda. Y de manera menos velada que, en realidad, su colección viene a ser la respuesta para el dandy que, como el mismo Ford, no encontraba en las tiendas nada que le convenciera. Porque la ropa de Ralph Lauren y de Giorgio Armani está bien, pero dónde esté el talento y el saber hacer del Rey Midas de la Moda, que se quite lo demás.

Poco a poco Tom Ford ha ido volviendo al mundo de la moda, si es que en algún momento se fue, desde que hace un par de años abandonó, junto con Domenico DeSole, el Grupo Gucci. Pero esta vez su nombre será el único en las etiquetas. Ya no es sólo un símbolo de la moda, ahora es también una marca, TOM FORD. 




