
Todos sabíamos que la situación actual en el mercado estaba muy mal. El Corte Inglés había presentado disminución de ingresos, los minoristas no paran de quejarse de reducidas ventas, las organizaciones del consumidor hablan de una reducción del gasto y ahora nos encontramos con el cierre de una marca tan mítica como Lois.
La empresa Sáez Merino ya venía desde hace tiempo acarreando pérdidas en su actividad, y ahora ha cerrado sus fábricas de Benaguasil (Valencia) y en Daimiel (Ciudad Real), donde contaba con 350 trabajadores y 85 respectivamente, que ahora están en la calle tras la liquidación del grupo.
Por si fuera poco, el grupo tiene pendiente aún otras deudas con sus acreedores y con la propia Tesorería General de la Seguridad Social.






