Fue un refugio de pescadores hace 500 años y ahora es un excelente destino vacacional para huir del calor en Galicia

Es una forma diferente y más auténtica de disfrutar del mar, de huir del calor y de desconectar

Pepa López

Editor Senior

En las costas más abruptas y desconocidas de Lugo se oculta al turista promedio un pueblo pesquero llamado Rinlo, totalmente detenido en un pasado marinero que apenas vemos en otros sitios de España. Esta villa es un refugio de pescadores desde hace 500 años, con origen en su puerto medieval sobre la ensenada de la Areosa.

El mar dicta la vida de los habitantes de Rinlo desde hace siglos, que viven en casitas marineras de tejados a dos aguas apiñadas bajo acantilados. Sus callejuelas son estrechas para protegerse de los vientos costeros y conservar, olvidada del paso del tiempo, todas las tradiciones de la Galicia más auténtica.

Para llegar a Rinlo hay que cruzar su puente sobre el Cantábrico. Allí encontramos el casco antiguo lleno de casitas marineras, que conviven con otros tesoros arquitectónicos de estilo indiano, de migrantes que buscaron fortuna en América y después retornaron a su Rinlo natal con mucho dinero. El mejor ejemplo es la Casa de Don Inocencio, levantada en 1912 con una torre farera acristalada coronándola en lo alto.

Casa de Don Inocencio

El alma marinera de Rinlo se palpa en cada rincón del pueblo, pero el epicentro es su pequeño puerto de 1905, que ya en la Edad Media era el punto de partida de expediciones balleneras. La Cofradía de Pescadores es uno de las más antiguas de España y da fe de una tradición que se está perdiendo en muchas localidades costeras, pero que sigue muy vida en Rinlo.

No solo hay tradición pesquera en el puerto. También en la gastronomía, con el arroz caldoso de bogavante y los percebes como símbolo y orgullo del pueblo. Incluso tienen las cetáreas para cría de marisco más antiguas de Europa, piscinas naturales levantadas en 1901 para protegerlas del oleaje. Se llega caminando por el paseo marítimo del pueblo, con vistas sobrecogedoras al Cantábrico.

Rinlo lo tiene todo: mar y montaña, restaurantes exquisitos de comida tradicional y fresca. Puede que no tenga playas, pero es una forma diferente y más auténtica de disfrutar del mar, de huir del calor y de desconectar de verdad.

Fotos | Concello de Ribadeo, A Mariña Lucense, Alojamientos Turísticos A Mariña, Wikipedia Commons, Cofradía de Rinlo, Jesús Fdz Bande vía Pixabay.

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