¿Qué es un Birkin?


La imagen que véis es de un bolso, sí, pero no uno cualquiera. Su nombre, Birkin, y su familia, Hermès. Este extraño bolso me lo ha facilitado Michael Tonello, es un modelo de piel porosa fucsia, de cocodrilo, casi único.

Vale, y llegados a este punto. ¿En qué se diferencia un Birkin de otro tipo de bolso? Lo primero, en su diseño. La cantante Jane Birkin no encontraba un bolso adecuado a su ritmo de vida, así que un día contactó con uno de los diseñadores de Hermès en un vuelo y el diseño es este bolso espectacular, con un interior grande, con múltiples bolsillos y fácil de abrir, casi fundamental para encontrar todo rápido.

Pero la diferencia se base en su precio y en el misterio que rodea su compra y venta. Misterio que fue desvelado ya por nuestro escritor en una entrevista exclusiva para Embelezzia.

El Birkin nació en 1984 gracias a Jean-Louis Dumas que se unió a la cantante británica para diseñar el bolso. Y desde entonces, la leyenda ha ido creciendo. Actrices que dicen que tardan años en conseguirlos, cantantes que siempre tienen un diseño diferente, famosas modelos que declaran haber estado en la lista de espera, e hijas de diseñadores y artistas que dicen haber tenido que robar uno para hacerse con este bolso.

Pues algo falla… Durante años siempre pensé que era muy raro tener un producto y no querer venderlo. ¿Imaginas que Ferrari tuviera el mejor coche del mundo pero no lo quisiera vender, solo un par al año? No, claro… algo falla… Pero.. ¿todo el mundo está compinchado?

Victoria Beckham tiene casi un Birkin de cada color. ¿Ella sí y el resto no? Supongo que 20.000 euros son 20.000 euros, ¿no? Y si yo tengo ese dinero, y quiero ese bolso Hermès, lo compro…. Pues no. Tendría que pasar por una especie periplo internacional, comprar otros productos, demostrar que soy extremadamente rica, e intentar salir en fotografías en prensa a diario para que esa inversión se convierte en deseo en otras muchas mujeres. Ana Wintour, directora de Vogue USA tiene varios, al menos los luce en desfiles. Madonna, Elle Mcpherson, Gwyneth Paltrow o Sarah Jessica Parker sí pueden lucirlos. ¿Y nosotros por qué no?

Resulta que tras leer Bringing home the Birkin hemos descubierto que todo es falso. Si tienes dinero, y eres un buen comprador, puedes tener el bolso más deseado sólo con proponértelo. Pero, ¿por qué hace eso Hermès?

Una de las teorías podría ser que un bolso tan implecablemente hecho, se tardan casi cinco semanas, eso si no quieres otros materiales como el oro, la plata, o diamantes para personalizarlo, sería algo para gente VIP. Vale, admitimos la exclusividad, pero… ¿dónde está el negocio? ¿En crear deseos falsos? ¿En alimentar una lista de espera de la que nadie nunca ha oído hablar?

Otra teoría podría ser el patrocinio. Sí, igual es un poco rara, pero me explico. Llegada de David Beckham a Los Ángeles para fichar por L.A Galaxy. Aparece en el campo y allí está su mujer, perfecta, y con un Birkin como el de la foto (pero en piel de avestruz) que nadie ha visto nunca… la crónica deportiva tiene su contenido, y la social y de moda en la ciudad que más vive de ello tiene otra crónica: un Birkin fucsia nunca visto… y ahí se desata la espiral de deseo. A quién vendan, eso no lo sé, pero me imagino a los vendedores de múltiples tiendas atendiendo deseos por teléfono y apuntando datos de cada persona que quiere ese bolso.

¿Es justo? ¿Es necesario que Hermès haga esto? No a las dos preguntas. No es discriminación, por supuesto, cada tienda vende a quien quiere, pero… ¿por qué hacer desear un producto tanto que ya vale mucho dinero si no es para venderlo? Además, podrían vender muuuuchos más si evitaran esa situación. ¿Tienen miedo a que se popularice? ¡Si es casi imposible!

No sé qué pensaréis vosotros, pero el Birkin se va actualizando, añadiendo novedades, como las asas más grandes que añadió en 2004 Jean Paul Gaultier para que pudiera ser llevado al hombro, en parte debido a los problemas de muñeca que creaba llevar el bolso. Pero ahí sigue la leyenda…

Piel de cocodrilo, de avestruz, cuero, asas cortas, largas, oro, platino, diamantes, color personalizado, azules imposibles, tamaños king size… cualquiera que sea tu deseo, si eres quien Hermès quiere, lo tendrás. O si recorres el mundo engañando a esos ‘vendedores corruptos’ que harían cualquier cosa por vender un bolso leyenda...

Sin duda, me quedo con la reflexión de Tonello, “Creo que Hermès tiene un producto increíble y que todo el mundo lo quiere, así que… ¿por qué jugar con tonterías como la lista de espera?”

En Embelezzia | Entrevistamos a Michael Tonello: “He comprado 130 Birkin”

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