Groomzilla o cuando el novio se preocupa más por la boda que tú

En los últimos tiempos estamos asistiendo a un fenómeno totalmente revolucionario: el de los novios que se implican tanto en organizar su boda que hasta pierden los papeles. Son los Groomzillas, un término que usan los americanos para nombrarles, una fusión entre las palabras groom (novio) y Godzilla (enorme dinosaurio mutante enloquecido).

Cualquiera pensaría que El Novio es una parte fundamental en cualquier boda, pero hace años parecía que su existencia no era realmente necesaria ni se contaba con su opinión para elegir nada. Las bodas eran cosa de las mujeres, ¿verdad? Y, además, no había tantos hombres preparados para enfrentarse a un larguísimo debate con su futura suegra sobre si las servilletas deberían doblarse en forma de cono invertido o en forma de capullo en flor.

Pero algo está cambiando en el mundo de las bodas a una velocidad espectacular. Ese tipo de novios dejados o reticentes son ya una cosa del pasado. Hoy en día los novios se implican tanto en la organización de una boda como su pareja y forman parte de todas y cada una de las decisiones. Al fin y al cabo, también se trata de su día, ¿verdad? El problema es que algunos se están implicando demasiado. Son los Groomzillas.

Cómo identificar a un Groomzilla.

Los Groomzillas son tipos obsesionados con hacer la lista de Spotify perfecta para su boda, encontrar una corbata, La Corbata, que haga a juego con el tono de sus pupilas, amaestrar a una bandada de palomas para que emprendan el vuelo al mismo tiempo que salen de la iglesia o con servir la última moda en tapas-fusión.

Si tu chico está pensando en organizar vuestra ceremonia en un paraje en medio de la nada y hacer traer un druida para que construya un círculo mágico de piedras donde hacer vuestros votos, es ya una buena pista de que estamos ante un caso de Groomzilla. Pero si no estás segura del todo, te damos cinco claves para detectarlo:

1.- Sólo aspira a la perfección.

Su boda debe ser la mejor boda de la historia y por supuesto, es mil veces más importante que cualquiera que se celebre ese mismo día. El Groomzilla apretará las tuercas a los proveedores con demandas imposibles, comportándose como un insensible al que no le importa que los floristas, el D.J., etc., tengan otros clientes y compromisos que compatibilizar con vuestra ceremonia.

2.- Exige ser el centro de atención.

Vale que tradicionalmente las novias eran las protagonistas de las bodas y era injusto. Pero hoy en día tenemos claro que eso ha cambiado. Ay, pero puede ser que tu Groomzilla particular exija que le dediquéis más atención para compensar tantos años de injusticias. Si quiere ser la Reina del Baile ya puedes empezar a preocuparte.

3.- No quiere negociar.

Quiere que suene el himno de su equipo de fútbol favorito cuando traigan la tarta de bodas, prohíbe el baile porque a él no le gusta bailar, quiere que la ceremonia se celebre en klingon al más puro estilo Sheldon Cooper… La cosa se puede poner dura si es intransigente.

4.- Dice que sí a todo y luego cambia de opinión todo el tiempo.

Desesperante. El típico caso de “no, elige tú, que a mí me da igual”, pero luego ¡¡es mentira!! Que si tiene alergia al salmón, que si los tulipanes le recuerdan a un horrible viaje a Holanda, que si… Que hable ahora o calle para siempre debería ser el lema en todo el proceso de organización de la boda.

5.- Se obsesiona con los pequeños detalles.

Cosas absurdas como que le sirvan una ensalada con cuchillo de carne, que la comida no sea de color marrón, que todas las sillas sean de tal diseñador o que las flores vayan a juego con su corbata. Nada es suficientemente bueno para él y todo se convierte en un drama. De ahí al ataque de nervios porque alguien se ha sentado donde no debería hay un paso.

Fotos: Pixabay.com

En Trendencias|13 vestidos de boda en tonos pastel para ponernos muy dulces

Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 2 Comentarios

Portada de Trendencias