Las prendas inteligentes de entretiempo que nos gustaría que alguien inventara

La primavera es una época del año totalmente desconcertante. Al salir de casa cada mañana, millones de personas tenemos que enfrentarnos a la pregunta más difícil de nuestras vidas: "¿qué tiempo hará hoy y qué demonios me voy a poner?". Durante siglos y siglos han corrido ríos de tinta hablando de este problema y ni siquiera la Tecnología Punta ha podido darnos una respuesta coherente. O, al menos, una serie de prendas inteligentes que nos resuelvan la papeleta a diario.

A falta de que alguien invente una "burbuja unipersonal" que nos resguarde de los cambios impredecibles del tiempo en primavera, no hay más remedio en esta época del año que ir vestido al estilo “cebolla”. Capas y más capas de ropa que podemos bien quitar, bien poner, dependiendo de las circunstancias. Eso tiene, a priori, dos terribles consecuencias:

  • la primera, es que a no ser que tengas un estilista o tiempo para planificar bien tu outfit vamos hechos un adefesio, con una mezcla de lo más estrambótica de prendas de verano y de invierno.

  • la segunda, es que cada uno cargamos con una media de dos kilos de ropa más de lo necesario a partir de determinada hora del día.

Según vaticina la web de estudios tecnológicos IMS, durante el 2016 el mercado de la “ropa inteligente” tendrá un mercado de 170 millones de dólares en cuatro sectores pioneros: el fitness, el entretenimiento, la salud y la industria militar. Pero ¿por qué nadie ha pensado en invertir para desarrollar una línea de ropa inteligente de ropa de entretiempo que nos salve de ir por la calle hechos un guiñapo?

Zapatillas con GPS, bolsos que emiten mensajes a partir de tinta lumínica, sujetadores que miden tus pulsaciones… Todo eso está muy bien, y nos parece la mar de práctico, pero ¿cuándo van a invertir el mismo esfuerzo en diseñar prendas que se adapten perfectamente al entretiempo? ¿Que sirvan igual para salir de casa por la mañana con un frío horrible que para pasear al mediodía con todo el calorazo? Así, a priori, se nos ocurren unas cuantas ideas que alguien debería desarrollar ya.

Las sandalias botines.

Y no, no nos referimos a ese engendro que se puso de moda hace relativamente poco de unos botines con la puntera abierta. Por ahí se te pueden colar todos los milímetros caídos por metro cuadrado en tu ciudad y todo lo que arrastre la corriente de agua que recorre la calle. Nos referimos a que alguien invente un tipo de botín que se pueda desmontar en un pis pas, en cuando haya un rayito de sol en la calle y el calor empiece a apretar.

Estas botas no sirven de nada si hace un frío que pela por las mañanas. Y tampoco te servirán cuando a mediodía tengamos 35º a la sombra.

Si Google está experimentando con unas zapatillas Adidas que integran un acelerómetro, un giróscopo, una conexión Bluetooth y un altavoz para motivarte para hacer deporte, ¿por qué no se ponen a hacer algo que necesitemos con la misma urgencia? Y ya que investigan, a ver si encuentran una opción para transformar los tacones en una suela plana cuando ya no podamos aguantar más.

El abrigo/gabardina/chaqueta High Tech.

Hemos visto de todo en la categoría de prendas de abrigo: desde un abrigo impermeable firmado por la marca O´Neils que lleva acoplado un pequeño joystick para controlar tu móvil (también tienen unos guantes a juego que puedes ver aquí) a la gama Tech Hyperfuse de Nike especializada precisamente en adaptarse a los cambios drásticos de temperatura con sus prendas diseñadas de peso ligero, transpirabilidad y durabilidad. Hasta a unos científicos de Canadá han desarrollado una chaqueta realizada a base de telas tejidas con diferentes tipos de sensores que permiten realizar un seguimiento de determinados marcadores biológicos para comprobar nuestro estado de ánimo.

Sólo pedimos algo tan bonito como esto, pero que se pueda usar fuera del gym. ¿Es tan difícil?

Pero nada nos animaría más que el hecho de que alguien inventara un abrigo bonito de verdad (que no fuera deportivo, vamos), que tuviera todos estos adelantos y con el que pudiéramos ir a la oficina, salir a cenar con nuestras amigas o acudir a esa cita tan importante. Si hasta el MIT Media Lab ha creado una chaqueta que puede darnos un abrazo cada vez que alguien nos da un Me Gusta en Facebook (lo flipamos). Por favor, señores, tengamos las prioridades claras.

Los pantalones de longitud variable.

Sí, algunas marcas de ropa deportiva y masculina cuentan con pantalones que pueden transformarse en bermudas, pero seamos sinceros: son feos. Muy feos. Pero si la técnica existe y hay gente que hasta lo has comprado y todo, ponerse a diseñar un prototipo de algo medianamente bonito con este concepto no debería ser tan difícil. Y ni siquiera hay que invertir en más I+D.

No terminamos de entender qué criterio seguía la persona que inventó esto, pero desde luego como solución tampoco nos sirve.

El sombrero anti-lluvia y anti-encrespamiento.

Si Sony ya ha patentado su SmartWig, una peluca inteligente que es capaz de procesar información y transmitirla a otros dispositivos vía Wifi, Bluetooth o receptores de radio, ¿por qué nadie ha pensado en diseñar un tipo de gorro que mantenga nuestro peinado impoluto en esos días de lluvia en los que ni la laca más peligrosa para la capa de ozono puede lograrlo? Una mezcla entre peluca y gorro de lluvia que consiga que nuestra melena no se transforme en una escarola cuando el ambiente está muy húmedo. Y que se pueda peinar de mil formas diferentes, dependiendo del resto del look. Vamos, no parece tan difícil como lo otro.

La peluca inteligente de Sony tiene en cuenta tu actividad cerebral y cardíaca. La que proponemos nosotros, podría tener en cuenta tu look.

El bolso anti-gravedad.

Ya que tenemos que recorrernos media ciudad cargando con una bufanda que a mediodía ya no necesitamos o una chaqueta pesada, ¿no habría alguna manera de conseguir que no pareciera que vamos de mudanza? Si, sabemos que existen chubasqueros tan ligeros y fáciles de doblar que se pueden meter en cualquier sitio, pero la verdad es que no son apropiados para ir al trabajo y sí para dar un paseo por el campo. ¿Cuál es la solución? Pues muy fácil: un bolso de tamaño medio en el que puedas guardar todo, pero que no pese nada. Ya, ya lo sabemos: estamos pidiendo saltarnos una de las leyes de la física, pero si estamos a un paso de inventar los viajes en el tiempo...

Parece que estamos hablando de ciencia ficción, pero Mary Poppins ya contaba con uno de estos.

En definitiva, desde aquí hacemos un llamamiento a los expertos en ropa inteligente para que se pongan las pilas en este tema, que nos parece tan fundamental como los que ya están tratando y tiene mucho futuro. Y no se les ocurren ideas, hacemos una tormenta de ideas en un momento.

En Trendencias|Los cinco bolsos estrella con los que me estrellé

Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com

VER 1 Comentario

Portada de Trendencias