
La futbolista recuerda cómo sus padres desafiaron una norma de la época para que llevara primero el apellido de su madre
Cuando pensamos en los sacrificios que muchos deportistas hacen para lograr ver despuntar su carrera, siempre pensamos en los hombres que, con pilares fundamentales en casa como lo son sus madres, lograron ser glorias vivas del deporte, sin embargo, las mujeres deportistas también tienen mucho que contar, y el caso de Aitana Bonmatí, centrocampista del FC Barcelona, es uno de ellos.
Considerada como una de las mejores futbolistas del mundo, ha compartido una historia familiar poco conocida que explica mucho sobre sus valores. La catalana de 28 años reveló que el orden de sus propios apellidos fue fruto de una batalla legal que sus padres decidieron dar antes incluso de que ella naciera.
Bonmatí contó que en 1998, cuando llegó al mundo, la ley obligaba a que el apellido paterno figurara siempre en primer lugar. Sus padres, profesores de lenguas y literatura catalana, no estaban de acuerdo con esa norma y se sumaron a un movimiento para cambiarla. "Mis padres lucharon en 1998 para que se cambiara la ley. Bonmatí es el apellido de mi madre y Conca es de mi padre", explicó la futbolista.
La centrocampista reconoce que aquella batalla terminó calando en su propia manera de ver el mundo, tanto dentro como fuera del campo. "Esta voluntad de luchar por los derechos de las mujeres siento que la llevo en la sangre", escribió, vinculando directamente el activismo de sus padres con su propio compromiso con la igualdad en el fútbol femenino. Esa misma convicción la llevó a implicarse en momentos complicados de su carrera, como cuando formó parte de un grupo de jugadoras que protestó por mejoras en las condiciones del combinado español.
De no ver futuro en el Barça a conquistar el mundo
En el mismo texto, Bonmatí recuerda que durante sus años en las categorías inferiores del Barça llegó a pensar que el fútbol femenino no le ofrecería ningún futuro profesional. "Veía cero oportunidades. Cero", confesó, un panorama tan desalentador que incluso llegó a valorar mudarse a Estados Unidos para estudiar y jugar allí.
Todo cambió cuando el club profesionalizó su primer equipo femenino, un giro que ella misma describe como el paso de plantear una vida universitaria en el extranjero a convertirse en jugadora profesional a tiempo completo en apenas dos años.
Hoy, convertida en Balón de Oro y referente mundial del fútbol femenino, Aitana Bonmatí demuestra que aquella pelea de sus padres por algo tan simple como el orden de un apellido terminó siendo la base de una forma de entender la igualdad que la propia futbolista sigue defendiendo hoy.
Fotos de @aitanabonmati
En Trendencias | Antes de los contratos millonarios y los Balones de Oro, Cristiano Ronaldo cobraba muy poco y lo administraba aún peor
En Trendencias | Hoy en Netflix: el thriller que lleva en el top 10 en 75 países desde su estreno hace dos semanas
Ver todos los comentarios en https://www.trendencias.com
VER 0 Comentario