
Acabo de cumplir 40 años y era el momento de empezar con este producto que promete luminosidad, unificar el tono y mejorar la textura de la piel
Diciembre de 2025 fue el mes en que me di cuenta de que me quedaban menos de cinco meses para pasar de la treintena a la cuarentena. Y fue el mes en que decidí incluir en mi rutina de skincare el retinol. A grandes rasgos, el retinol es un retinoide derivado de la vitamina A capaz de acelerar la renovación celular, mejorar la textura de la piel, disminuir arrugas y líneas de expresión y unificar el tono. El santo grial de la cosmética. Han pasado seis meses desde entonces y estoy preparada para contarte cómo ha sido el proceso y lo que he aprendido.
Mis primeros pasos con el retinol
Hasta llegar al punto en que mi piel se empezó a ver mejor, pasó mucho tiempo. Es más, al principio la piel se me descamó en algunas zonas y se me pelaba, además de que me salían granitos. Este proceso es algo normal, pero hay que seguir ciertas pautas para que comiences a notar los efectos. Ten paciencia si empiezas el proceso.
Los expertos aseguran que para empezar a usar retinol hay que hacerlo de forma progresiva. Lo primero es empezar con una dosis baja. En mi caso, como tengo una piel que tolera muy bien los cambios y no sufre en exceso, empecé con un sérum al 0,2%, el Sérum Liftactiv Retinol de Vichy. Hay que seguir una pauta ascendente para que el proceso de retinización sea paulatino y demos tiempo a la piel a acostumbrarse al cambio, así que nada de aplicarlo todos los días. Comencé con una aplicación una vez a la semana. El segundo mes dos noches por semana. El tercer mes tres noches por semana. Ahora lo uso cada dos días. Siempre por la noche.
Antes de aplicarlo, me aseguro de que la piel está limpia y seca, y un par de veces a la semana uso un exfoliante químico, el ácido glicólico de The Ordinary. Luego aplico una pequeña cantidad de retinol en toda la piel de la cara y el cuello, como un par de granitos de arroz, no me hace falta más, y nunca en el contorno de ojos.
Al día siguiente, siempre protección solar. De hecho la protección solar debes usarla cada día, da igual si es invierno o verano. En mi caso suelo usar el Relief Sun Rice + Probiotic SPF50+ PA+ de Beauty of Joseon, del que estoy profundamente enamorada.
El paso que lo cambió todo
Hasta que no pasaron dos meses no me enteré de que cuando los expertos dicen que la piel esté seca, se refieren a seca de verdad. Lourdes Moreno, fundadora de Laluz, asegura que “el retinol es el enemigo número 1 del agua, de la humedad. Lo que hace es generar más irritación si la piel está húmeda. Con lo cual, la piel ha de estar seca por dentro y por fuera. No solo que tú te la seques con una toalla, sino que le hayas dado tiempo para que se seque por dentro”. No lo hacía, me secaba y aplicaba el retinol sin esperar. “El tiempo de espera entre la limpieza y el retinol son 30 minutos. Es el único activo que requiere ese tiempo, de espera”, nos aseguraba. Ahora lo cumplo.
Además de ese cambio en el proceso, quité la hidratante que me aplicaba después del sérum. Álex Docampo, dermatólogo, nos asegura que "usar crema hidratante antes o después del retinol no sirve de nada”, ya que la piel consigue mantener la hidratación por sí misma. Con esos dos cambios en el proceso de aplicado empecé a notar muchísimo más los efectos.
Los efectos visibles del retinol después de seis meses
La textura de la piel ha cambiado. Además de que el maquillaje se asienta mucho mejor ahora y queda más natural, hay un cambio en la textura, los poros y el tono con respecto a antes de empezar. El poro está menos marcado y las manchas se han reducido ligeramente, además de que noto la piel más suave y también más iluminada.
Como apenas tengo arrugas a pesar de haber cumplido ya los 40, no he notado tanto cambio, solo en la zona de la frente que tengo más líneas de expresión y aunque no han desaparecido, sí se han suavizado.
Donde más lo he notado es, sin duda, en la luminosidad de la piel, que ahora parece mucho más jugosa y con un efecto glowy, más saludable y mucho más radiante. Y se nota mucho la diferencia entre cómo tenía la piel antes y cómo la tengo ahora:
A la hora de maquillarme también noto mucho la diferencia en el acabado. Las bases quedan más naturales porque el poro se ha reducido, e incluso tengo que usar menos cantidad de producto. Si no uso base, no se ve la piel cetrina ni apagada en ningún caso.
Eso sí, es un producto que requiere constancia, pero que se nota, y mucho. Tanto que no son solo una, ni dos ni tres las personas que me han echado cinco o seis años menos de los que tengo. Hasta hay quien dice que tengo 32, cuando acabo de cumplir 40. Todo se debe a que mi piel parece mucho más sana y más viva que hace diez años. Y mucho más suave e iluminada de lo que aparentaba solo un año atrás.
Ahora que mi piel se ha acostumbrado a los retinoides quiero pasarme al retinal que es más potente. Si desde que uso retinol me han quitado años, cuando use retinal lo mismo me piden el carnet al entrar a las discotecas. Tendré que probarlo para contártelo.
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Fotos | Anabel Palomares
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