
Tiiu Kuik tenía todo para convertirse en toda una reina de las pasarelas. Para empezar un nombre curioso y exótico, una planta y una belleza envidiable y ese lunar tan sexy que le hacía ser un rostro facilmente reconocible.
Pero el mundo de la moda es muy caprichoso y muy efímero, y mantenerse más de dos años en lo más alto es hoy en día algo al alcance de muy pocas modelos, y sino que se lo pregunten a Jessica Miller, otra gran modelo que iba para top mundial y que por caprichos del destino se quedó en el camino.







