
Si eres amante de lo rústico debes estar encantada de que Karl Lagerfeld y su contagioso olfato para las tendencias haya reversionado el look campestre y haya hecho del tejer a ganchillo lo último en sofisticación. Aquellas mañosas con las agujas y tiempo libre que matar estáis de enhorabuena, y es que esta es la oportunidad mágica de darle salida a esos coleccionables de manualidades que se apilan en los quioscos, a esas clases de taller de barrio o a esa herencia de nuestras abuelas.
El resto, las que lo compramos todo hecho porque somos negadas de nacimiento, no tenemos más que ir de tiendas. Porque no solamente las incondicionales del estilo hippy hechan ya mano de esta técnica. ¿La prenda estrella en este sentido? Sin duda, el vestido.








