Polémica, esto es lo que queremos todos. Polémica para que se hable de nosotros y para que demos la vuelta al mundo con una sola imagen. Los ideales del clasicismo y de la buena imagen hace tiempo que están desterrados de cualquier filosofía empresarial del panorama editorial. Pasó con Vogue India y su peculiar retrato de la pobreza y pasó también con la propia edición francesa hace unos meses.
Parece ser que a Carine Roitfeld, la editora de la revista en Francia y gurú entre las gurús, le va la marcha, y tiene detrás a gente de marketing muy lista a la hora de vender una publicación legendaria. Vogue París no necesita ninguna promoción para venderse sola, pero en ciertos tiempos de crisis, nunca viene mal una ayuda y evitar que sólo se vean las imágenes por Internet.
La polémica de noviembre viene con un editorial en el que todas las modelos salen completamente desnudas promocionando una serie de bolsos XXL que acaparan todo el protagonismo. ¿Pero es así? ¿Acaso son los bolsos el máximo atractivo de este editorial? ¿O son las mujeres desnudas las que centran toda su atención?







