
La música cada vez es más un complemento y una justificación para ciertos mundos como el de la moda, que un ente propio. Se está banalizando demasiado y la popularización entre un público muy joven con todos sus clichés añadidos, es aprovechada muy bien por ciertas marcas. Converse subió hace unos años ya de nuevo a la popularidad gracias a esta táctica de lavado de cara. Antes era una zapatilla olvidada y hoy en día es la reina de cualquier ropero (y eso que ya tiene 100 años de historia).
No es de extrañar que haya personas con dos o tres pares (en mi caso, tengo tres), e incluso más, la accesibilidad de la marca permite justo esto: hacerse con varias para combinar según el look que se quiera llevar cada día. Además, las zapatillas siguen manteniendo el estilo informal que las ha caracterizado, por lo que si el jeans siempre es el pantalón de moda, las Converse seguirán siendo el calzado a elegir.
La marca estadounidense ha visto el filón en la música desde el punto de vista del consumo, por lo que se ha ido asociando a ella años y años, e incluso cometiendo el ultraje de juntar a míticos personajes como Ian Curtis o Sid Vicious, con el cantante de El Canto del Loco. Para esta temporada vuelven a apostar por la misma estrategia.











