Uno de los vídeos más virales y emotivos de todos los tiempos o por qué nos pirra una buena llorera

Este vídeo sobre el amor incondicional ya lleva más de 13 millones de visualizaciones y seguro que llegará a muchas más ¿El secreto de su éxito? es bonito, invita a la reflexión, emociona y, lo más importante, es muy probable que haga que se te escape alguna lagrimilla.

Si todavía no lo has visto te invito a que lo mires primero y después observes cómo te sientes:


¿Conmovedor verdad? La historia, la música, el desenlace… todo parece pensado para tirarnos de la garganta y humedecernos los ojos, pero si estamos llorando ¿por qué nos encontramos tan bien?

El gustazo que a veces da llorar

Puede ser por una película o una canción, que nos pille desprevenidas o incluso que la pongamos a propósito sabiendo las reacciones que nos va a provocar, en cualquier caso lo a gusto que nos quedamos después de una buena llorera es algo totalmente indiscutible. ¿Quieres saber por qué?

  • Nos relajamos: Las lágrimas no solo ayudan a limpiar los ojos, también contribuyen a eliminar del organismo sustancias relacionadas con la ansiedad y el estrés, como el cloruro de potasio y el manganeso (en altas concentraciones puede provocar irritabilidad y depresión), y hormonas como las endorfinas, la adrenocorticotropina y la prolactina.

    De esta forma lo explica el bioquímico William H. Frey del Centro Médico St. Paul-Ramsey (EE UU) que defiende que las lágrimas emocionales son más curativas (llevan más proteínas antimicrobianas), que las que nos provoca por ejemplo pelar una cebolla.

  • Sentimos consuelo: Así lo afirma un estudio realizado por psicólogos de la Universidad Libre de Berlín, para el que se entrevistaron 772 personas de varios países y se llegó a la conclusión de que las canciones tristes nos evocan nostalgia, tranquilidad, paz y ternura, lo que nos proporciona bienestar emocional.

    Esto se debe en parte a la ya mencionada prolactina, la hormona que se encarga de frenar el dolor cuando vivimos una experiencia real que nos pone muy tristes. Aunque viendo este corto no estemos sufriendo de verdad, las lágrimas hacen que segreguemos prolactina igualmente y así recibimos ese consuelo, como si se tratara de un abrazo reconfortante, que nos hace sentirnos tan bien.

    Según el planteamiento de David Huron, investigador de la Escuela Estatal de Música y Centro para la Ciencia Cognitiva de Ohio, esto explicaría también por qué nos gusta tanto escuchar música triste.

  • Además, de algun modo, la empatía nos hace conectar con lo que estamos viendo y nos motiva a dar valor y apreciar lo que tenemos de bueno en nuestra vida.

    Sabiendo todo esto casi me siento afortunada por ser de lágrima fácil... y a ti ¿qué tal te sienta llorar?

    Foto | Twiiter @JubileeProject
    Más información sobre el vídeo | Jubilee Project

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