Probamos la mascarilla Gold de Tacha Beauty que desean todas las celebrities: flechazo instantáneo

Hace unos días, la firma Tacha Beauty nos abrió sus puertas para descubrir todos sus tratamientos nuevos de cara a esta temporada. Y podemos decir que son una absoluta pasada. Tanto es así que no pudimos marcharnos sin probar la mascarilla 24K Pure Gold Dust de Mimi Luzón, archiconocida por ser la nueva obsesión de celebrities como Irina Shayk, Chiara Ferragni o Sara Sampaio. Os contamos de primera mano nuestras impresiones.

Este tratamiento es conocido como la mascarilla de Mimi Luzón, una de las expertas en cuidado facial más conocidas del mundo. Dentro de su colección Glow Collection se encuentra esta 24K Pure Gold Dust. Desde Tacha nos cuentan que está "inspirada en Cleopatra, de quien se dice que utilizaba oro sobre su piel para darle luminosidad. Así, la mascarilla utiliza el poder innato del polvo de oro real para enriquecer y renovar las células dérmicas reavivando su resplandor interior."

Por supuesto, lo primero que llama la atención de este tratamiento de 350 euros son los rostros cubiertos de oro que hemos visto en Instagram. Sin embargo, este solo es un paso las cuatro fases necesarias para conseguir ese glow prometido. Primero te limpian la piel a fondo, dejándola muy fresca y con una sensación de frío muy agradable.

A continuación aplican un peeling adaptado a las necesidades de cada piel y lo completan con un cóctel de sérums personalizados, que se absorben mediante un fantástico masaje facial realizado con una máquina especial. La mezcla de aromas, de productos que preparan la piel y la limpieza facial acompañada de ese masaje dejan la piel (y la persona) totalmente relajada.

Es entonces cuando llega el momento que todos esperamos, el de cubrirnos de oro. Éste se pone en forma de láminas, que se recortan para ajustarse a la forma de nuestra cara. Se deja actuar durante 10 minutos, durante los cuales sentimos calor en el rostro debido a la activación de la circulación. Esta sensación contrasta con la del frío anterior, siendo muy agradable y bien recibida. Pasado el tiempo no se retira, sino que se masajea con los dedos húmedos para que la piel absorba las partículas de este metal precioso.

Al terminar se aplica un último sérum y una crema hidratante, en función del tipo de piel en el que se realice el tratamiento. El precio de este proceso es alto, pero los resultados merecen la pena. El rostro queda luminoso, como si lleváramos highlighter de serie. Además, se siente suave, brillante, elástico y totalmente uniforme. Un capricho de lujo para darnos esta Navidad.

Fotos | Trendencias, Tacha Beauty.

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