Los peluqueros coinciden: "Terminar de lavar el pelo con agua fría potencia el brillo y hace que dure más tiempo limpio"

Igual que es importante lavarse el cabello, también lo es la temperatura a la que lo hacemos

Carolina L.

Editor Senior

Sabemos muy bien que el cuidado del cabello debe ser prácticamente a diario, de nada sirve que le mimemos algunos días y otros hacer caso omiso a los mejores consejos de los expertos. Que una melena luzca brillante, hidratada y sin frizz, en gran parte se debe a unos buenos cuidados, entre ellos hay uno que últimamente escuchamos mucho, tener en cuenta la temperatura del agua con la que nos lo lavamos el cabello.

La gran mayoría del os peluqueros coinciden en que lavarse el cabello a temperatura media es la más recomendada, especialmente si lo que se busca es que el color del tinte dure más. Pero por otro lado, como hemos recuperado de la publicación Lecturas, los expertos también están de acuerdo en que el agua caliente hace una limpieza más profunda del pelo. "Lavar el pelo con agua caliente hace que los productos penetren mejor, pero terminar con fría potencia el brillo y hace que dure más tiempo limpio", comentan los expertos.

El agua caliente solo en algunos casos

Siempre que os hablamos de cómo lavar el cabello correctamente, aparece el tema de la temperatura, y la más recomendada es la tibia (entre 33°C y 38°C), lo suficiente para limpiar la suciedad y no dañar la fibra capilar.

Ahora bien, eso no quiere decir que el agua caliente no pueda aportar sus beneficios. Como dice el peluquero Antonio Breu (@soyantonioabreu): "El agua caliente mientras que estás lavando, masajeando, friccionando y tratando el cabello hace que todos los productos penetren mejor". En este punto estamos hablando de agua cálida y no de agua excesivamente caliente, porque como bien sabemos uno de los grandes peros, es que puede resecar el cabello y eliminar los aceites naturales.

Al igual que el experto añade que: "después el agua fría lo deja más brillante porque tiende a sellar la cutícula y la piel del cabello, o sea el cuero cabelludo. Este está dilatado del agua caliente y el proceso de masaje, champú, mascarilla, acondicionar y todo lo que pongas, y el agua fría contrae, cierra y hará que te dure el pelo hasta más tiempo limpio".

Por otro lado, la peluquera Inma Botella, comenta desde sus redes sociales (@sucreestilismo) que: "Aplicar hielo o exceso de calor nunca fue bueno. El agua cálida te ayuda a que se eliminen bien todos los residuos. En cambio el agua fría, que debes de utilizarla al final del lavado, estimula tu cuero cabelludo, cierra los poros y se te va a ver con muchísimo más brillo". 

Controlar la temperatura del agua es la clave

Cuando os hemos dado consejos para evitar que el cabello se estropee, se debilite y tenga frizz, no ha faltado el detalle de la temperatura. Es importante saber que el agua caliente reseca e incluso puede irritar el cuero cabelludo. Respecto a esto, Víctor del Valle, recomienda "lavar el pelo con el agua templada, pero cuando finalizamos, si usamos agua fría muchísimo mejor porque el agua fría lo que hace es cerrar la cutícula del cabello", añade.

En la misma línea van las recomendaciones del peluquero Ramón Santiago (@ramonsantiago_peluqueros): "Recomiendo lavar el cabello con agua tibia, entre los 30 y 40 grados, esta temperatura es ideal para limpiar el cabello sin dañarlo. Al finalizar, enjuaga con agua fría alrededor de los 10-20 grados puede ayudar a sellar la cutícula y aportar más brillo".

Los motivos son muy claros y contundentes, el agua muy caliente puede irritar la piel e incluso tener efecto rebote, estimulando la producción de grasa como comenta el peluquero Rafael Bueno (@rafaelbuenopeluqueros). "Lo ideal es lavar el cabello con agua tibia y un último aclarado con agua fría, que nos ayuda a cerrar la cutícula", recalca. Aún así, también está de acuerdo en que "el agua fría dificulta la limpieza porque no emulsiona bien el sebo y la suciedad", añade el experto.

Por eso lo ideal es alternar agua cálida para eliminar los restos de suciedad y de otros productos que se van acumulando en el cabello con agua tibia, y para finalizar y potenciar el brillo, enjuagar con agua fría. El resultado de este buen chorro frío, marca una gran diferencia ya que sella las cutículas, retiene la hidratación y evita el encrespamiento.

La cosa cambia en pelos teñidos

Ahora bien, los cabellos teñidos deben evitar lavarse el pelo con agua caliente, el motivo se debe que al abrirse a cutícula el color se pierde mucho antes. El peluquero Fran Gámez (@frangamezpeluquero), ha explicado a Lecturas, que "hay que lavarse el pelo con agua fría porque sella la cutícula y mantiene el pigmento".

Pero no solo eso, sino que Gámez en cabellos teñidos aconseja distanciar los lavados. "Es recomendable lavarlo 2 a 3 veces por semana para evitar que el color se desvanezca rápidamente, ya que los agentes detergentes del champú degradan el color", comenta.

Por otro lado, la farmacéutica Helena Rodero (@helena.rodero) tiene muy claro que no solo es la temperatura del agua, sino que igual de importante es el tiempo que se está bajo el agua. "Puede ser fatal para el color de nuestro pelo teñido. El lavado de cabeza tiene que ser eficaz y rápido", recalca la experta.

Fotos | cottonbro studio en Pexels, Yaroslav Shuraev en Pexels

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