Novias históricas: Victoria de Suecia

Señores, señoras, fans de las bodas todos, la princesa Victoria de Suecia es una mujer casada. Nos despedimos con ella de las novias herederas, porque era hasta hoy la última heredera a un trono soltera, y el señor Daniel Westling, consorte real desde hoy, lo ha impedido.

He elegido esta foto para ilustrar esta novia con historia porque me parece muy muy tierna. Y porque los dos están totalmente ajenos a lo que les rodea, 1.200 invitados, una retransmisión en directo, y miles de fotógrafos a la caza del momento.

El vestido, el secreto mejor guardado de toda novia es muy discreto. Ha sido diseñado por Pär Engsheden, escote barco, dejando al descubierto los hombros. Es de seda duquesa satinada, de tono crema. Las mangas, cortas. Debe ser por aquello del verano sueco. La espalda, escote en uve, botones hasta el final, forrados de la misma tela.

Complementos al vestido, un fajín que le corta debajo del pecho y marca la cintura. La cola, como toda novia real, cinco metros, sujeta a la cintura, luego se quita, y con el velo mucho más decorado para vida al vestido, ribeteado en los bordes.

La corona, no puede ser menos real. Es la Tiara de Camafeos, y rinde homenaje a la tradición sueca, y a la reina Silvia, ya que fue la misma que ella lució en su boda en 1976. Es de oro, perlas y siete camafeos, a juego con los pendientes.

Creo que está mucho mejor maquillada que en su vida diaria. Y desde que su compromiso se hizo oficial, no deja de sonreir. Eso me gusta.

Y el ramo, precioso. En cascada, largo, flores blancas con un ligero protagonismo del verde. Ese vestido le permite jugar con los complementos y acertar.

Os dejo con esta imagen del altar desde atrás, donde el vestido luce espectacular.

Imágenes | Royal Court, de Leif R. Jansson y Jonas Ekstroemer En Arrebatadora | Novias

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