El bastoncillo, qué gran utensilio

No tengo la más remota idea de quién fué la persona que inventó los bastoncillos de algodón pero debemos agradecerle el palito porque tiene muchos usos.

Lo más obvio, para limpiar las orejas, nariz e incluso la zona del lagrimal de los ojos. No olvidéis utilizarlo también para una limpieza profunda del ombligo, impregnado de alcohol o agua oxigenada de vez en cuando.

En maquillaje, es un todoterreno que nos ayuda como difuminador de la sombra de ojos pero también sirve como pincel aplicador de recambio, en especial para las sombras de ojos satinadas, las que aplicarías con el pincel tipo esponja.


Cuando os apliquéis la base de maquillaje, es muy útil para eliminar la que hay encima de las cejas: hay que pasar el bastoncillo limpio sobre el pelo de la ceja para limpiarla.

Cuando hablemos del tinte de cejas también utilizaremos un bastoncillo para ayudarno a aplicar el tinte.

Otro uso habitual es utilizarlo de corrector del esmalte de uñas, con quitaesmalte en el algodón, a modo de goma de borrar.

Al ser algodón prensado, cuando se te acabe la barra de labios, si no tienes pincel para sacar el producto final del tubo (y así aprovecharlo todo), puedes usar un bastoncillo.

Y como punto final, un uso más glamouroso: si quieres tener unas pestañas brillantes para una ocasión especial, maquíllatelas con máscara y, antes de que se seque, aplíca con el bastoncillo purpurina en la punta de las pestañas. Vas a sorprender.

Foto | Fotolia, Claudio Olivares, staRdixa
En Arrebatadora | ¡Cuidado con las orejas!

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