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La tarde de compras de bikinis de una joven mamá con su hija se ha convertido en una lección de 'body positive'

La tarde de compras de bikinis de una joven mamá con su hija se ha convertido en una lección de 'body positive'
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Brittney Johnson es una joven mamá que la semana pasada subió a su muro de Facebook una reflexión sobre su experiencia probándose bikinis mientras su hija pequeña a su lado también se divertía probándose ropa de baño.

Y la actitud de la niña era tan fresca y encantadora que su madre se dio cuenta de que cuando se trata de autoestima y de quererse a una misma nunca es demasiado pronto para empezar y que los mensajes que compartimos con las más pequeñas pueden tener un gran impacto en su vida, ahora y en el futuro.

E igual de importante: la forma en que nos decimos a nosotros mismos las cosas puede cambiar nuestra actitud hacia nuestro propio cuerpo.

Es fácil ponerse en la piel de Brittney, el primer día del año que vas a probarte bikinis y te sientes fuera de lugar, pálida porque llevas meses sin que el sol se pasee por tu piel y un poco fuera de tono (como poco). Esta joven mamá estaba probándose bañadores en una tienda, haciéndose fotos y mandando comentarios a sus amigas pidiéndoles su opinión porque ella no se sentía segura del todo y todo le parecía mal.

Hasta que reparó en lo que decía su hija mientras se miraba en el espejo: "¡Guau, me encanta el estampado de leopardo! ¡Creo que estoy guapa! ¿Tú también piensas que estoy guapa?". Ese comentario le hizo reflexionar mucho sobre la importancia de los comentarios que su hija había recibido desde que era un bebé y cómo le habían ayudado a tener una buena autoestima. Y por eso decidió publicar esta reflexión en Facebook.

Efectivamente, su hija repetía lo que llevaba oyendo cada día desde que era muy pequeña: que es preciosa. Y también se dio cuenta de que ella misma podía decidir cada día qué decía sobre sí misma de la misma manera que había hecho con su hija. En el probador podía decirse "guau, me he puesto muy gorda este año" o "me encanta como se ve este color coral en mí". Y que esas palabras eran poderosas, tanto para una niña pequeña como para una mujer adulta.

Y además parte de la educación que todo padre debería darle a su hijo, además de los buenos modales. Convertirse también en un modelo de autoestima sana, de una persona que se siente bien en su piel: "soy fuerte. Y soy feliz. Y no tengo que ser guapa como tú, porque soy guapa como yo. Y cuando mi hija sea mayor y tenga que enfrentarse a la crítica o gente que le juzgue, le recomendaré que todas las chicas que están preciosas en un bikini o un traje de baño son aquellas que son felices. Porque eso es lo único que importa. Y quiero que se mire cada día y piense '¡Hala, guau. Creo que hoy estoy guapa!', porque todas las chicas se merecen sentirse así."

El post ha sido compartido 165.000 veces, lleva ya más de 20.000 comentarios y ha generado un interesante debate sobre lo importante que es no sólo reforzar a nuestros hijos desde pequeños, sino también que vean que nosotros nos sentimos bien con nuestro cuerpo. Una de las mejores lecciones de vida que les podemos dar.

Fotos| Facebook

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