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¿Cuántas veces has entrado en una tienda buscando comprarte unos pantalones pitillo, has cogido seis pares aparentemente iguales y al probarte cada uno es como si tu cuerpo mutase sistemáticamente en otro diferente? Y si hablamos de vestidos, ni te cuento. ¿Cómo es posible que un solo vestido se invente una barriga que no tienes y otro, directamente, borre del mapa el pecho con el que tú estabas tan contenta?

¿Cómo no nos vamos a tirar a veces dos horas en una sola tienda si estamos una hora y media en el probador poniéndonos y quitándonos prendas a lo loco? ¿Todo para qué? Para que después de marear a la dependienta pidiéndole que te pase las otras ocho prendas que has dejado en la puerta, al final te lleves la misma blusita blanca de siempre. Luego llegas a casa y te quedas otra hora delante del armario y no encuentras un solo vestido que ponerte para tu plan del finde.

Las que más experiencia tengáis en esto, probablemente ya tengáis más soltura y os sea más fácil encontrar EL vestido, pero para las que todavía os peleáis con cortes, patrones y formas, aquí va una guía rápida para acelerar y facilitar los procesos. La colección Desigual tiene modelos para todos los cuerpos, figuras, tamaños y estilos, así que elegirlos, al final, solo depende de con qué te sientes tú guapa.

Escote halter para los hombros más bonitos

Tienes los hombros bonitos y quieres lucirlos cuando salgas a darlo todo por la noche. Sin duda, el escote halter es tu mejor arma. Los vestidos anudados al cuello hacen el efecto de ensanchar la espalda y ponen el foco directamente en los hombros. Poténcialo aún más tu look Desigual si eliges un color claro y luminoso, que te haga brillar de noche y llame la atención en los entornos oscuros.

Largos que estilizan para las petite

Te toca entrevistar a la Selección Española de Baloncesto o, simplemente, eres la más bajita de tus amigas y, por un día, te apetece estilizar un poco tu figura.

Tu único problema con no medir un metro ochenta aparece cuando estás en los conciertos y se te planta delante el típico bigardo o cuando vas en el metro en hora punta y, como buen ser humano que eres, no te queda otra que respirar.

Y, aún así, tú también tienes tus días y hay veces que te gustaría sentirte un poquito más alta. Busca un vestido largo hasta los pies y, si es posible, que sea de rayas que vayan de arriba abajo o que contenga un estampado de patrones verticales: dará sensación de nunca acabar.

Corte suelto y vaporoso para los días con tripita

Te has levantado con el pie izquierdo y la tripa hinchada. A nadie se le resiste una buena tapita de hummus y, a ti, la que menos. ¡Con lo que te gusta a ti una terracita con tu caña, tus amigos, tu cenita y unas buenas risas!

No hay dolor si todas las resacas y las barrigas hinchadas vienen de ahí. Ahora, para que sea más fácil lidiar con ellas la mañana siguiente, te recomendamos que vayas a lo fácil: elige un vestido suelto y con un estampado loco. Un corte imperio hará que no se te marque nada y los dibujos del estampado disimulan el contorno.

Entallado y atrevido para marcar curva

Tienes el cuerpo de Beyoncé y unas ganas de salir a la calle y sentirte sexy que ni la mismísima diva en el vídeo de ‘Formation’.

No te pones a bailar en medio de la calle porque no te sabes la coreografía y lo mismo te da un tirón, pero, por dentro, tu cuerpo es un volcán en erupción. Quieres que todo el mundo te se quede prendado al pasar y notar que te miran de reojo o se dan la vuelta para admirarte. Fácil: prueba con un vestido ceñido de un único color vibrante y refulgente y siéntete como Mrs. Carter.

Paillettes y tonos metalizados para lucir moreno

Has llegado negra de la playa y vuelves a la ciudad dispuesta a lucir palmito con recochineo.

¡Tus horas de sudor y de calor te ha costado! Lo mejor de coger pronto las vacaciones e ir a la playa antes que nadie es que, a la vuelta, tú eres la estrella. ¿Qué tal un vestido en tonos metalizados que resalte aún más tu tono de piel? Y, por supuesto, corto y sin mangas.

Casual y sin complicaciones para los días de diario

No te apetece arreglarte. Hoy, ni por todo el oro del mundo, te pintas o te complicas lo más mínimo. Cuando lo único que te apetece es tirarte en el sofá de tu mejor amiga a hablar y ver series hasta el amanecer, ya pueden hipnotizarte que no piensas arreglarte.

Nuestra recomendación para este momento es un vestido ligero y cortito para que puedas sentarte como los indios en el sofá y disfrutar a tus anchas relajándote con tu amiga. Apuesta por los estampados, compensan los diseños más sencillos y les dan un punch adicional.

Marcando el paso —y las curvas—

Vas a una fiesta en la que sabes que va a estar tu ex. No os habéis visto ni habéis hablado desde que lo dejasteis, así que no estás segura de cómo reaccionaréis si os encontráis. Al menos, no sabes si te harás la tonta, saludarás con un gesto desde la lejanía o te acercarás a darle dos besos y charlarás con una sonrisa de lo bien que te va.

Ante la duda, mejor estar preparada: necesitas un look para que se quede con la boca abierta. Exactamente igual que se quedó Andy Warhol cuando vio a Edie Sedgwick por primera vez. Prueba con un vestido corto, que lleve paillettes o tenga aplicaciones brillantes. Ya sabes, ese vestido que, solo con mirarlo, habla por ti y dice que, para estar guapa, no te hace falta absolutamente nada más que sentirte bien.

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