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De repente, hoy te has encontrado a ti misma deslumbrada por luces que iluminan los escaparates, farolas con bolas gigantes que podrían competir con la wrecking ball de Miley Cyrus y lentejuelas que invaden todos los looks allá donde mires. “¿Qué me pasa, doctor?”, te habrás preguntado. Aló, consultora fashion responde: tienes el síndrome de la Navidad precoz.

Vaya por delante que nos encanta la Navidad. Adoramos vestirnos para esos vermús que acaban en cenas, soñamos con gritar “Merry Xmas!” en Manhattan y contamos los días para ir al aeropuerto a recoger a esa amiga que viene de su enésimo viaje de reencuentro consigo misma. Pero, reconozcámoslo, a veces el espíritu navideño nos pilla de sopetón.

Para ir, poco a poco, entrando en la dinámica festiva no hay nada —con permiso de un buen champán— como pensar en los regalos que harás este año. Porque la Navidad es el tiempo de los detalles, de los paquetes bien envueltos y de la cara de ilusión al ver que, por fin, alguien te ha regalado ese bolso que tanto querías.

¿Y tú, ya sabes qué vas a regalar estas fiestas? Si la respuesta es no, no empieces a hiperventilar: venimos al rescate. Y no solo con prendas y accesorios, sino con los planes y experiencias que los harán aún mejores.

Porque cuando viste el bolso de tus sueños no solo te enamoró su color rojo burdeos, también el último bar de moda al que te llevaron tus amigas para dártelo.

Girls Night Out y el vestido de la concordia

Tiempos eran tiempos en los que, si tu BFF y tú coincidíais en un evento con el mismo vestido, se armaba la marimorena. Ahora, esas casualidades os encantan y os sirven para reafirmar los vínculos fashion que os unen.

¿Qué mejor regalo para hacerle que cualquier prenda de la colección festiva de Desigual? Ella, encantada con el detalle: tú, con la excusa perfecta para hacerte con ese vestido que te pone ojitos desde hace días. Y las dos, con el pretexto para salir, bien conjuntadas, a disfrutar de una noche de chicas.

Intercambio de papeles

¿Recuerdas esas tardes previas a Nochevieja recorriendo mil tiendas con tu madre hasta dar con los zapatos perfectos para tu look? Era la primera vez que ibas a celebrar Fin de Año con tus amigas y no te cabían los nervios en el cuerpo.

Ahora ya no es tu madre quien te lleva de shopping: eres tú quien le enseña cómo combinar las tendencias y quien la anima a salir de su zona de confort estilística. Un abrigo así, calentito y funcional, pero con un toque diferente, le encantará. Y mucho más si se lo regalas tú tras una tarde de café y tarta poniéndoos al día. ¿A que ya te estás imaginando esa lagrimilla que se le caerá nada más ver el paquete?

Carrera por el estilo

El año pasado empezaste a correr porque tu prima, esa que vive pegada a la pulsera fit, te regaló por Navidad unas zapatillas de running. El caso es que, pese a tus recelos iniciales, ahora estás encantada con tus carreras semanales.

Para agradecérselo —en el nombre de tu salud y de esas pantorrillas espectaculares que luces ahora—, ¿por qué no le sorprendes con unas mallas como estas? Todos en tu familia lo saben: ella siempre ha sido la prima deportista y tú la prima coolYa es hora de intercambiar conocimientos.

Un amigo invisible para no olvidar

Tu primer año en la empresa. Tu primera cena de Navidad. Tu primer amigo invisible. Y, al abrir el papelito, se confirma lo peor: tienes que regalarle algo a tu jefa.

Keep calm and gift Desigual, podríamos decir. Porque, con prendas como estos guantes, tan fáciles de combinar, el éxito está asegurado. Sí, el lunes siguiente a la cena será un buen momento para pedirle ese día libre que necesitas.

Hype por el hygge

Todas tenemos a esa amiga-hermana-compañera de trabajo que emplea los hashtags #cozy#hygge y #relax con la misma frecuencia que Chiara Ferragni el #theblondesaladneverstops. A ella, que adora pasarse las tardes de invierno en casa leyendo y que es una fan fatal del estilo de vida nórdico, le encantará tener una bata tan suave como esta.

Pero no se lo pongas tan fácil y saca tu yo gamberro: ¿qué tal si la retas a probársela en el restaurante en el que cenéis? Siempre recordaréis ese día como “el del selfieen pijama en el nuevo sushi bar”.

La primera del grupo

“Qué mayores nos hacemos, tía”. Esa frase te salió sola cuando una de tus amigas del colegio dio a luz y fuiste a verla al hospital. La primera Navidad de su retoño será, sin duda, especial. Y tú, que quieres consolidarte como la tía más molonadel grupo, ya le has echado el ojo a estas monadas.

Un jersey para robarle

De acuerdo, solo lleváis unos meses quedando, pero es Navidad y te apetece tener un detalle con él. ¿Por qué reprimir las buenas intenciones… máxime cuando vienen con un toque súper trendy?

Si estás en duda y no sabes qué regalarle a tu crush —de momento no habéis tenido la mítica conversación de “qué somos tú y yo”, así que llamémosle así—, opta por un clásico renovadoun jersey con un estampado diferente. Eso sí: elige uno que te encante también para ti… para poder robárselo en los días más fríos.

Imágenes | Desigual

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