
Al principio de la temporada, parecía que el color de uñas obligatorio para todas las fashionistas iba a ser el color topo: esa mezcla extraña de gris y beis, que sorprendentemente, queda tan bien. El boom fue igual que con el color jade del invierno: se agotó en todas las tiendas. Lo lucían las famosas más puestas y con mejor acceso a lo nuevo de Chanel, como Lilly Allen.
Pero Chanel nos ofrece muchos más colores de uñas, e igual preferimos lanzarnos al color que tirar a lo neutro. Nuestra opción: estos tres tonos de pintauñas a cada cual más apetecible.
No sólo tienen unos nombres que suenan a verano: Nouvelle Vague, Riviera, Mistral, sino que los colores pastel parecen sintonizar a la perfección con los tonos de la ropa de verano y con nuestra piel bronceada.










