
Una era para el mundo de la moda llega a su fin, todo empujado por guerras comerciales por el control de las firmas que han dejado a YSL Rive Gauche en manos de de Arnault Pinault, dueño del grupo PRP. En esta lucha descarnada que no hace más que demostrar que el tiempo en que la moda eran diseños, y no luchas por el poder comercial, ha desaparecido, Pinault a favorecido a Tom Ford a la cabeza del Gucci e Yves Saint Laurent ha sido el gran perdedor en esta descarnada batalla.
El 7 de enero el gran diseñador emitió un comunicado donde reconoce que vive en un mundo diferente, donde la moda va más allá de buscar el control de las opas y anunciarse mundialmente de forma agresiva. Es el legado del maestro lo que en un acto un tanto quijotesco quedará cuando lo demás allá desaparecido. Pero sobretodo, nos encontramos con un punto importante, el desfile del próximo 22 de enero será un viaje en retrospectiva por todas las creaciones de Saint Laurent, una bello broche de oro para una mente delicada y estéticamente perfecta.






