
Collares enormes y anillos maxi, estos son dos de los complementos que cobran fuerza en esta temporada haciendo lucir un sencillo vestido de noche como si fuera la última creación de Dior o de Chanel. Todo el look debe ser dramático. Tenemos desde piezas sencillas con una sola piedra a trabajos recamados por todo lo alto.
El punto central de todo es que sea demasiado. Y aquí la frase de que menos es más no aplica. Las joyas deben ser suntuosas. O cuando menos verse así. No importa si son piedras verdaderas o ficticias. El punto es que sean grandes y muy elaboradas.
Las piedras semipreciosas son una gran opción, le da un toque particular a cada atuendo y muy a pesar mío sustituyen las maxipulseras de las temporadas pasadas. El foco de atención son esta vez tu cuello y tus manos. Hasta los pendientes pasan a un segundo plano.







