No ha sido lo que fué en Londres el año pasado con aquel maravilloso McQueen, pero los looks de Sarah Jessica Parker y resto de protagonistas de Sexo en Nueva York 2 me han parecido un soplo de rejuvenecimiento. Cañera y sexy Sarah Jessica con un Valentino disfrazado de Pucci; maravillosa Kristin Davis emulando a Audrey Hepburn pero en versión ácida, y más guapa que nunca Cynthia Nixon. Con Samantha he roto peras.
¿Pero qué pasó tras el estreno de la película? Pues que al más puro estilo SATC hubo fiesta posterior y cambio de vestuario cual truco de ilusionismo. Carrie pasó de amarillo fluorescente y drapeado helénico aunque con aires de Capri, al encaje Alta Costura de su diseñador preferido en este campo: Elie Saab. Sus sandalias, de Nicholas Kirkwood, las mismas que le vimos el otro día ya convertida en Bradshaw.











