
Sarah Jessica Parker se adueña este mayo 2010 de la portada de Vogue US, una de las cabeceras que mejor la mima, para empezar la cuenta atrás promocional de la película más esperada por las groupies de Sexo en Nueva York. No es la primera vez que la icónica actriz exhibe sus encantos desde la primera plana de la revista que dirije Anna Wintour, y es que desde que empezara a darle vida a Carrie Bradshaw, allá por el año 2001, Parker ha pasado de intérprete mediocre y de gusto olvidable a modelo de mujer. Una evolución estilística de la que ha sido testigo durante todos estos años esta edición.
Su primera incursión en la primera plana de Vogue tenía lugar en febrero de 2002 y Sarah Jessica Parker aparecía con un look fresco, desenfadado y sexy. Ombligo al aire, pelo corto, bustier y un aire de naturalidad muy propio de “la chica de al lado”.













